Hoy no estoy de especial buen humor, todo lo contrario, estoy que me lleva la rechingada. Tengo ganas de patearme el culo hasta cansarme, lástima que no me alcanzo.
Viernes: llamo a mi hermana para pedirle prestada una falda equis para ponerme en los XV años. Pensaba llevarla con una blusa horripilante que tengo por ahí guardada, pero para la fiesta podía servir. Hablé con A. para ver si podíamos ir por ella en la noche. En la tarde, A. pasa por S. y por mi: fuimos a Suburbia a comparme un pantalón porque ya no tolera que ande con las mismas garras todos los días. Mientras yo me probaba la ropa, él fue a crédito para saber qué había pasado con la tarjeta que tuvimos hace tiempo. Le dijeron que había sido cancelada, hizo otra solicitud y le daban respuesta en 40 minutos. Lo digo con honestidad y con vergüenza: al pensar en tener de nuevo la tarjeta me brillaron los ojitos, me encanta comprar ropa, así que me hice muchas ilusiones. El pantalón que me quedó lo pagó él en efectivo (muchas gracias) y quedamos en que al día siguiente volvíamos para ver si teníamos otra vez el crédito o no (yo ya planeaba todo lo que me (nos) iba a comprar, soy repugnante). Fuimos por la falda, la cual no me entró. Mañana veo qué hago.
Sábado: después de un compromiso que tuvimos en la mañana (en el cual estrené el vestido que me convenció de comprar en Liverpool), llamamos a Suburbia. ¡Gracias, Dios mío! El crédito no se aprobó PERO se mandó a una segunda revisión para que el banco investigue (por favor, Dios mío, que ahí quede la cosa, que no llegue a nuestras manos el plástico maldito). ¿Qué hacemos? Vamos a Liverpool. Busqué y busqué y encontré un vestido que me gustó y me quedó. Lo malo es que costó como $900, lo bueno es que no es de embarazada, así que lo podré seguir usando, y por supuesto en el aniversario en julio lo usaré otra vez. Lo malo es que fue pagado con la tarjeta de Liverpool a 13 meses sin intereses. OK, me solucionó el problema, pero la cuenta no baja, sigue subiendo. Aparte, decidió comprarle a S. Madagascar 1 y 2, mismas que la criatura ni se ha dignado a pelar. Resultado de la visita a la tiendita: $93.61 más al mes que tenemos que pagar. $46.8 cada uno. Es poco, pero me atormenta.
Este fin de semana fue caótico para mi monedero: gastos en el super, le presté $100 a mi mamá para que compara algo de comer para ella y para M. (más bien le regalé), el resto del dinero se me fue en gastitos pendejitos por acá y por allá, todos o casi todos de comida. Me odio profundamente. Además fuimos a Walmart. $150 míos en efectivo, $350 de A. en efectivo, $485 a la tarjeta. Estoy verdaderamente estúpida, no sé cómo me puedo bloquear de esa manera. Y para acabarla de amolar, hoy no me traje comida, así que gasté comiendo mierda $47.
P.D. Se supone que los recibos de luz ya llegaron, pero no tenemos el nuestro. Me castañetean los dientes de miedo.