Miseria Espantosa

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DOÑA ANGUSTIAS

In análisis, cero varo on 20 noviembre 2009 at 00:43

Más de un mes sin escribir aquí; se entenderá que andaba con el cansancio a todo lo que daba y con la cabeza puesta en otra parte.

Nació mi bebé, todo bien gracias a Dios.  Pero económicamente andamos arrastrando la cobija; bueno, yo ando arrastrándola, porque mi viejo la arrastra pero no pone empeño en solucionarlo, as usual.

Resumiendo: mi cuñado nos prestó el dinero para cubrir todos los gastos de hospital y médicos.  Recibimos un regalito de mis suegros, teníamos un poquito que nos regalaron en el baby shower y mi papá ¿nos regaló? ¿me devolvió? $2000.  Nos alcanzó para hacerle el estudio a la bebé, para comprarme una faja postparto, para que A. comiera mientras estábamos en el hospital, para pagar el carísimo estacionamiento y para otros gastitos que flotaban por ahí, aparte de pagar la mitad de renta que le corresponde a A. porque él no tuvo dinero para hacerlo :(

Armé un presupuesto con el bono que me dio mi jefecín y todo andaba de perlas, pagué algunas cosas pendientes, como 3 bimestres de agua, pero en alguna parte perdí dinero; no sé qué hice mal, pero el caso es que me falta dinero  Bueno, no fue malgastado simplemente no sé en dónde está, a dónde fue a parar, pero en fin.  El caso es que todavía que me queda parte de ese dinero y ya estoy empezando a sufrir desde ahora porque me alcanza para cubrir gastos hasta diciembre (no todos, pero parte de ellos sí).  Pero si mi jefe no me da aguinaldo en diciembre ¿que voy a hacer?  Hoy me puse a hacer cuentas de los gastos de enero, considerando que la bebé empiece a ir a la guardería, y me faltan más de 2 mil pesos.  ¿De dónde los saco?  O sea, ya vi que el problema más grande no son las tarjetas, sino que mi sueldo sólo no me alcanza para cubrir mis gastos mensuales.  Qué horror, tengo miedo.  A A. no le ha ido bien en la chamba, y para colmo desde que nació la gorda anda desganado y esto se está reflejando en su desempeño.  Él mismo dice que anda muy pendejo, entonces estamos cagando la sopa porque si a él le va mal vamos a estar recontra jodidos peor de lo que ya estamos.  Pero el pobre sigue sin hacerse cargo de su situación, sigue gastando a lo tonto en la tiendita, sigue pensando en qué comprar, insiste en que tenemos que cambiar la camita de S., y ahora uno de sus hermanos se va a ir a Los Ángeles y ya le pidió que le consiga unos CD’s… WTF?  Está loco pobre de mi niño pero está evadiendo gacho la realidad.  Aparte, hace unas semanas llegó con un par de tenis nuevos, de esos que le dan para pagar en cómodas ‘cuandomeacuerdo’.  Yo no he hablado con él porque sé que no me va a hacer caso, que le va a entrar por uno y le saldrá por otro, pero de alguna manera tengo que hacer que se haga consciente de su (nuestra) situación.

Hace meses dije que iba a poner todo mi empeño en amamantar a mi bebé entre otras cosas por lo cara que es la fórmula y para que no se estuviera enfermando como S.  La realidad es que no he podido hacerlo (no voy a extenderme aquí por ser un tema muy doloroso para mi por cuestiones que no tienen nada que ver con las finanzas), así que un gasto más a la cuenta.

Gracias a Dios, la renta no va a subir este año.  Gracias, gracias Dios mío.

Como por obra y gracia, desde octubre mis hermanos empezaron a mencionar que no tenían dinero.  Mi carnal iba a hacer una comida con motivo del cumpleaños de mi mamá y a la mera hora me dijo que no tenía dinero (lo peor fue cuando mi papá me llamó para decirme que venía y la comida la tuve que organizar yo.  WTF again?)  Y mi carnala ya van varis veces que menciona que no tiene dinero y para colmo el día que nació la Bebé perdió o le robaron no sabe, $500 de su jefe, y según ella lo tuvo que reponer y el resto de la quincena se iba a morir de hambre.  ¿Será tan así?  No sé, pero parecería que se pusieron de acuerdo para cerrarme las puertas antes siquiera de que yo me acercara a tocar.

Ahora me angustia el tema de la Navidad.  S. ya tiene 3 años y es consciente de qué pasa en estas fechas.  Suponiendo que algunos regalos los pueda hacer yo reciclando algo de las mil porquerías que guardo en casa, pero yo quisiera comprarle algun juguete de los que ve en la tele y que le gustan; además necesita ropa toda la que tiene le va quedando chica: los pantalones le quedan de brincacharcos, algunas playeras ya le lastiman en la axila, para todo andar tiene 2 pares de tenis y un par de zapatos blancos, that’s all.  Estaba pensando que SUS regalos lo podemos comprar en Wal Mart si hay alguna promoción sin intereses, ni modo, tampoco pienso comprar media tienda, sólo algunas cosas.

Yo necesito zapatos negros para enero.  Ya conté que los que tenía se partió una suela a la mitad y ya los tiré a la mierda porque aparte los odiaba 8)

En definitiva, si este diciembre no nos llega aguinaldo va a ser una temporada muy difícil, y hasta mrzo que me toque el bono nuevamente voy a pasármela pasando aceite.

 

TENGO QUE SENTARME CON ÉL

In cero varo on 18 junio 2009 at 21:48

Crceo que las cosas no van a cambiar nunca en tanto no le ponga a A. los números enfrente y vea cuál es nuestra realidad.  Después de las compras del fin de semana antepasado, hace una semana me comentó que había venta nocturna en Liverpool a 18 meses sin intereses.  Yo ya lo sabía, no quería caer, pero es que me mencionó algo que no podía dejar pasar: S. necesita ropa.  Es muy cierto: los pantalones le quedan casi todos de brincacharcos, los calcetines el talón le queda casi a mitad de la planta del pie y, por supuesto, hace falta ropa para el bebé.

Fuimos, pues.  Yo busqué y él llegó a pagar.  Quedé escandalizada de lo cara que está la ropa de los niños, de verdad que me espanté y eso me dificultó mucho escoger.  Le compramos a S. algunos pares de calcetines y 3 ó 4 pantalones, y para regalarle en su cumpleaños un vestido.  Al enano le compramos unas camisetitas, algunos calcetinitos, pantaloncitos (como cubrepañal), un gel para bañarlo de Mustela que es una maravilla, es el único shampoo que no le irritó los ojos a S., un par de chupones y ya.  Además me compré a mí un bote de crema de manteca de cacao porque la que tengo se me está acabando y un gel reafirmante para después del parto.  Se me cayó la quijada con el total: $3,057.  Algunas prendas no entraron en la promoción, así que a 18 meses son $2,700, más $140 de gourmet (yerba mate y algo para que comiera yo en ese momento).  O sea, si en agosto íbamos a pagar menos de $700, ya valió madres.

La semana pasada llegó el estado de cuenta de Travel Pass.  Esta dichosa tarjeta, A. la dejó en ceros y en su momento por X, Y o Z no la canceló.  Es importante mencionar que nunca la ha usado, le ha pagado mucho por comisiones mil, pero no ha firmado jamás con ella.  Bueno, el estupidín estado de cuenta llegó por $900 y pico: nuevas comisiones, anualidades y la mar en coche.  PERO, algo tiene de bueno: ví que esa tarjeta tiene una tasa anual de 24 %, mientras que en la clásica que estamos pagando la anualidad es de 43%.  Quiero ver si podemos traspasar la deuda a esa y la clásica cancelarla, pero depende sólo de él y de su ánimo porque es un baquetón para hacer estos trámites.

Otra cosa que quiero dejar asentado es que hoy en la mañana me dio una carta que le llegó de Banamex donde le ofrecen un crédito de hasta $37,500, obvio pagando intereses.  NECESITAMOS URGENTEMENTE DINERO para los gastos del hospital, pero esa opción de Banamex está hecha para desquiciados.  La propuesta es pagar por cada $1,000 prestados $99.47 MENSUALES, en el plazo de 12 meses.  Si nosotros pedimos $37,000, tendríamos que pagar al mes 37 veces $99.47, lo que da $3680.39 AL MES DURANTE UN AÑO, lo cual nos lleva a terminar pagando un total de $44,164.68.  Como si tuviéramos pocas deudas, no?  Creo que A. no se ha dado cuenta de que lo que se paga con tarjeta se tiene que pagar después en efectivo y más caro.  Yo ayer estuve haciendo cuentas de lo que pago mensualmente de renta, tarjetas, colegiatura, teléfono y gas.  No consideré la comida ni las cosas básicas para casa y resulta que la suma de esto me da $150 menos de lo que gano al mes.  Si no recibiera el bono trimestral que me da mi jefe no sé qué haría.

No sé qué hacer de aquí a que nazca el bebé: si tratar de ahorrar o tratar de bajar las deudas de las tarjetas lo más posible.  Realmente no sé qué hacer, no veo una salida.  Ya hace 5 semanas que fui a la última consulta con el ginecólogo y ya me toca, pero no tengo cómo pagarla.  Ya se me vencieron los recibos de la luz y del gas.  Quiero llorar, es en serio.  Lo que sí tengo muy claro es que yo solita no puedo, si no le hago entender cómo están las cifras difícilmente va a tratar de cambiar algo.

TIRAR TODO A LA MIERDA QUIERO

In cero varo, desahogo, tarjetas on 8 junio 2009 at 20:09

Hoy no estoy de especial buen humor, todo lo contrario, estoy que me lleva la rechingada.  Tengo ganas de patearme el culo hasta cansarme, lástima que no me alcanzo. 

Viernes: llamo a mi hermana para pedirle prestada una falda equis para ponerme en los XV años.  Pensaba llevarla con una blusa horripilante que tengo por ahí guardada, pero para la fiesta podía servir.  Hablé con A. para ver si podíamos ir por ella en la noche.  En la tarde, A. pasa por S. y por mi: fuimos a Suburbia a comparme un pantalón porque ya no tolera que ande con las mismas garras todos los días.  Mientras yo me probaba la ropa, él fue a crédito para saber qué había pasado con la tarjeta que tuvimos hace tiempo.  Le dijeron que había sido cancelada, hizo otra solicitud y le daban respuesta en 40 minutos.  Lo digo con honestidad y con vergüenza: al pensar en tener de nuevo la tarjeta me brillaron los ojitos, me encanta comprar ropa, así que me hice muchas ilusiones.  El pantalón que me quedó lo pagó él en efectivo (muchas gracias) y quedamos en que al día siguiente volvíamos para ver si teníamos otra vez el crédito o no (yo ya planeaba todo lo que me (nos) iba a comprar, soy repugnante).  Fuimos por la falda, la cual no me entró.  Mañana veo qué hago. 

Sábado: después de un compromiso que tuvimos en la mañana (en el cual estrené el vestido que me convenció de comprar en Liverpool), llamamos a Suburbia.  ¡Gracias, Dios mío!  El crédito no se aprobó PERO se mandó a una segunda revisión para que el banco investigue (por favor, Dios mío, que ahí quede la cosa, que no llegue a nuestras manos el plástico maldito).  ¿Qué hacemos?  Vamos a Liverpool.  Busqué y busqué y encontré un vestido que me gustó y me quedó.  Lo malo es que costó como $900, lo bueno es que no es de embarazada, así que lo podré seguir usando, y por supuesto en el aniversario en julio lo usaré otra vez.  Lo malo es que fue pagado con la tarjeta de Liverpool a 13 meses sin intereses.  OK, me solucionó el problema, pero la cuenta no baja, sigue subiendo.  Aparte, decidió comprarle a S. Madagascar 1 y 2, mismas que la criatura ni se ha dignado a pelar.  Resultado de la visita a la tiendita: $93.61 más al mes que tenemos que pagar.  $46.8 cada uno.  Es poco, pero me atormenta.

Este fin de semana fue caótico para mi monedero: gastos en el super, le presté $100 a mi mamá para que compara algo de comer para ella y para M. (más bien le regalé), el resto del dinero se me fue en gastitos pendejitos por acá y por allá, todos o casi todos de comida.  Me odio profundamente.  Además fuimos a Walmart.  $150 míos en efectivo, $350 de A. en efectivo, $485 a la tarjeta.  Estoy verdaderamente estúpida, no sé cómo me puedo bloquear de esa manera.  Y para acabarla de amolar, hoy no me traje comida, así que gasté comiendo mierda $47.

P.D. Se supone que los recibos de luz ya llegaron, pero no tenemos el nuestro.  Me castañetean los dientes de miedo.

NO HAY REPUNTE

In cero varo, desahogo, gastos on 3 junio 2009 at 22:07

Todo lo contrario, no sé qué mierda me metí que pensé que en el banco tenía unos 2 mil pesos y ¡sopas! hoy chequé mi saldo y tengo como 850 nada más.  Si 2 mil es muy poco, con 850 me siento en la calle.  Y con el embarazo y los gastos que vienen no es para nada una buena noticia.

Ayer Dios me hizo un inmenso favor, bueno dos.  Primero, me iluminó para que los pantalones que no me quedan ni siquiera ‘con sin embarazo’, los arregle como le arregló los suyos a Mabel su mamá, así dejo de parecer estampilla, como me dijo A y no desembolso más que para la tela del frente.  El segundo favorzazo fue que cuando le comenté a A. sobre esta idea, tuvo la ocurrencia de ir a Liverpool a buscar 1 pantalón nomás, y ahí es donde entra Diosito: no encontré nada que me gustara, ni pantalón ni nada para los putos XV años del sábado, así la tarjeta sigue como está.

Ayer me llamó mi papá; habamos muy poquito porque se le descargó el teléfono, pero no lo escuché bien.  Para empezar, me llamó desde su casa poco antes de las 10 de la mañana; no sé qué estaba haciendo ahí a esa hora, debía estar en el negocio.  Me da miedo que o esté enfermo o muy adolorido de algo y no haya podido ir, o que haya tenido que dejarlo.  Económicamente no le da nada el negocio, al contrario, hasta tienen que apoyarlo del otro negocito para pagar algunas cosas, pero la inactividad mata a mi padre y si va a estar desesperado, mejor que sea ocupado en algo.  Alcanzó a comentarme que no se han cambiado de casa porque deben rentas, no sé cuántas ni de cuánto, que su amigo V le había prestado para pagar algo pero que él cree que es el último préstamo que le hace.  Tengo miedo de que me vuelva a pedir a mí, porque con todo el dolor de mi corazón y toda la culpa del mundo le tendré que decir que no puedo.  La deuda que tengo con Banamex es en parte por haberle prestado a él en dos ocasiones; pudo pagarme una tercera parte del total, pero después las cosas fueron en picada y ahora yo estoy pagando el dinero que retiré, más los intereses.  No puedo de ninguna forma (no porque me niegue, sino porque no tengo cómo) pagarle a Banamex más de lo que le estoy pagando actualmente.  Con grandes esfuerzos pude bajar el mínimo de 1600 a 1400 y aún así me está costando mucho cubrirlo.  Entiendo que sea conmigo con quien se sienta más en confianza para pedir prestado, pero simplemente yo ya no puedo ayudarlo.  Estoy haciendo más que nadie en mi familia para arreglar una situación que se presentó en octubre de 2007 y no puedo más.  Esto es por el lado de mi papá.

Por el lado de mi mamá, no sé si lo comenté en algún momento, A. le da semanalmente $300 para sus gastos, además de las pensiones que reciben ella y mi carnal.  Al mes se anda embolsando, calculo yo, unos $2,500.  ¿A dónde re cuernos se va ese dinero?  No lo sé y me dan ganas de entrar a romper las paredes cada vez que pienso en ello.  Sé que una parte de lo que le dan a mi hermano ella lo guarda para que ‘algún día’ pueda hacer su deseado viaje al extranjero, pero es que quiero dejar en claro lo infame que me parece esta situación:

Entre A y yo estamos dándole a mi mamá y mi hermano algo de lana, casa, servicios y comida de vez en cuando (porque a veces entre semana hago comida para las dos o ella se cocina algo que ella compró, o a veces le dejo comida y ella come otra cosa; mi mamá es así).  Mi mamá no tiene que preocuparse por desembolar ni un quinto para el gas, la luz, el teléfono, el agua, cablevisión, nada, como sí tenía que hacerlo cuando mi papá la mantenía.  O sea, ese dinero mensual que ella recibe va para comprar jamón y queso para M., pan, la comida de su pinche perra, alguna medicina de vez en cuando, leche para ellos 2 (1 ó 2 litros a la semana), fruta para los jugos de M., el jabón y papel higiénico del baño de ella, el shampoo y jabón de baño de M. (estas cosas porque ella así lo considera, no porque tenga límites con lo que compramos nosotros), el pago de la comida de M. en la escuela, y alguna que otra cosa que haga falta en casa, como aceite, jabón para los trastes, para la ropa, suavitel, pan bimbo, en fin, cositas así.  ¿Da para que al mes se gaste $2,000?  Supongamos que ahorra $500 al mes de lo de mi hermano, ¿el resto se justifica con estas compritas?  Bueno, este es el punto Nº 1. 

Punto Nº 2, yo tengo una necesidad urgente de ahorrar dinero para médicos y hospital.  Tengo 4 meses para juntar, calculo yo, $40,000 (estoy suponiendo que va a ser cesárea otra vez, así que pienso en el costo del hospital, de mi doctor, anestecista, ayudante y otro que no me acuerdo qué pitos toca, aparte la pediatra, mi querida C., y quizá alcance para hacerle de una vez al bebé el tamiz neonatal)* 

Punto Nº 3.  El sábado en la tarde A. le dio dinero a mi mamá, el domingo nosotros no comimos en casa, tuvimos una fiesta infantil, así que mi mamá debe haber comprado algo para comer.  Supongo que debe haber preparado filete de res al horno con papas, una crema de alcachofas y debe haber hecho un postre exquisito porque el lunes al mediodía me dijo “Ya no tengo ni 5″.  Se me cayó la quijada al suelo.  Pero bueno, no es ese el punto, sino que a M. no le han depositado su pensión y mi mamá no tiene dinero para nada, porque no quiere tocar lo que tiene guardado de mi hermano.  Yo tampoco tengo para darle; es decir, lo que tengo es parte de la renta y sé, porque así ha sido siempre, que si tomo de ahí para prestarle, adiós, no lo vuelvo a ver y, honestly, ya me cuesta mucho guardar.  Así que con la pena, pero no puedo socorrerla esta vez, ni quiero hacerme problema, o sea, ¿por qué me tengo que seguir desbalanceando yo, con la necesidad REAL Y URGENTE de ahorrar, cuando ella se rehusa a sacarle dinero a mi hermano por un puto viaje que lo más seguro es que nunca se realice (porque se tendría que ir ella también y no veo cómo)?

Me hace sentir muy mal pensar en esto, en los problemas de mis padres y no poder ayudarlos como los ayudaba antes, que les compraba cosas o les prestaba, más bien regalaba, dinero.  Ya no puede ser así y lo peor de todo es que estoy segura que mi mamá piensa que soy una culera por no mostrarle interés en sus problemas financieros, pero yo sé que la raiz de mis problemas económicos actuales son ella y mi hermano.  Me da rabia que mis hermanos no pinten en esto, que no sean opciones para acercarse a pedir ayuda.  A veces me siento tan ahogada que no puedo dormir, estoy de malas con mi mamá y con M. y me dan ganas de largarme a otro lado, desaparecerme con A. y S. y que no vuelvan a saber de mi.  Si fuera una mal parida no me costaría ningún trabajo tomármelas y no volver a saber nada de ellos.

Pido perdón por este deshago; es un tema que me pone mal con mayor frecuencia de la que quisiera.  Ya estoy viendo que el dinero que no podamos juntar, A. lo va a pedir ‘prestado’ y eso tampoco me gusta.  No puedo exigirles a mis hermanos que me ayuden a mantener a nuestra madre y nuestro hermano porque yo solita me puse en esta situación, así que no sé dónde vamos a parar.

* Hago estas cuentas y estoy al borde del llanto.  ¿Cómo?  ¿De dónde?

COMPLAINING

In cero varo, desahogo on 21 mayo 2009 at 20:57

Acabo de descubrir que a uno de los veintiúnicos zapatos que tengo para venir a trabajar se le está partiendo la suela.  Tengo con ellos 10 meses, pero los uso diario de lunes a jueves.  Veremos qué pasa.  Lo único que me alegra es que los odio, nunca me gustaron mucho, los compré más por necesidad, pero al estarlos usando diario terminé odiándolos.

Si las cosas hubieran seguido como estaban, en junio estaríamos pagándole a Liverpool $650, pero no, gracias a nuestra maldita compulsión pagaremos $1000; en julio pagaremos $900 y recién en agosto $650 SI ES QUE TODO SIGUE COMO AHORA Y NO GASTAMOS MÁS.

Mi mamá sigue lavando los platos con agua caliente, así que estoy más empeñada que nunca en no dejarle ni un tenedor sucio, así se me haga tarde para ir a trabajar o me muera de sueño, no dejo nada sucio en el lavabo.  Y cuando digo nada es eso: NADA.  Además de que sigue lavando los platos con el agua abierta… un día de estos la mato, me cai.

Cablevisión no se ha pagado en 2 meses.  Ya nos cortaron dos señales, pero me late que hoy llegando a casa nos encontraremos con que ¡ya fue!  Sorry por la familia, a mí ni me va ni me viene, así de paso ahorramos luz, que bastante cara nos sale.

A veces me siento mal de verme tan raquítica, pero es que luego la paso tan mal que prefiero exprimir todo y no estarme tronando los dedos.

In cero varo, gastos on 25 marzo 2009 at 23:29

En algún momento de mi vida, no recuerdo porqué pensé en ir a un grupo de anónimos, no recuerdo cuál, creo que neuróticos y ya ni me acuerdo porqué, pero lo comenté con mi amiga L. y ella me confesó que una vez fue a una sesión de neuróticos porque se sentía muy mal y que salió de ahí sintiéndose peor aún, no porque le hubiera hecho mal a ella en sí, sino porque las historias que escuchó eran verdaderamente deprimentes.  Se dio cuenta de que ella no estaba tan mal, pero le afectó ver lo MAL que estaban otros, como que se compadeció mucho de ellos y se entristeció.  Bueno, desde esa vez veo esos grupos como desde afuerita, como que están para gente que está de verdad muy mal, y nunca he sentido ser candidata para ir.  Me viene esto a la mente porque entre más quiero ajustar mis gastos acerca de la comida más me obsesiono y no puedo dejar de pensar en qué voy a comer, y si me va a dar hambre y si no puedo comprarme tal o cual antojo, en fin, y termino siempre pensando que tengo un severo desorden alimenticio y que voy a terminar en Comedores Compulsivos.  Me da como miedito, de repente no sé a dónde mirar, no sé si estoy haciendo bien.  Pienso que tal vez debería de cortar un poco menos los alimentos para sentirme satisfecha y no estar pensando en qué me voy a comprar de botanitas al salir de trabajar, porque quizás esto me haga gastar más dinero a la larga.  Creo que necesito un psicólogo primero que nada.

El 2 de mayo tenemos una fiesta de cierta importancia, en salón y con el requisito de ir formales.  Tengo vestidos, pero me dejaron de quedar hace un rato ya.  Hoy estoy intentando retomar el régimen alimenticio que me dio hace tiempo mi nutrióloga, veré qué consigo.  Obviamente en este preciso instante lo que más me preocupa es la ropa para la fiesta, porque no me puedo comprar nada.  La otra opción que consideré fue hacerme yo un vestido, pero… creo que va a ser más fácil adelgazar.

En segundo lugar estoy empezando a tener problemas de salud por mi sobrepeso, mi falta de ejercicio y mi mala alimentación.  Cada vez más seguido siento como una opresión en el pecho, como que me falta el aire, no me puedo poner en cuclillas porque no aguanto la presión en las pantorrillas, tengo dolor en una pierna, donde se junta con la cadera, en fin, una serie de cosas que si no corrijo me van a provocar problemas aún más serios y gastos que no puedo afrontar de ninguna manera.

Como siempre, la solución que se me presenta es la planeación: tengo que planear mejor mis comidas, mis horarios y mis actividades.  Dirán que estoy más que obsesionada con la comida, y la verdad es que un poco sí, pero por ahora es de donde más puedo ahorrar, mientras las tarjetas se mantengan en los saldos que tengo y no pueda bajarles, es así.

La otra vez que escribí hablé de mi preocupación por pagar la colegiatura de S. porque había regresado la administradora.  Bueno, pues ya buscó a A. y le recordó la deuda pendiente y que qué onda.  A. le dijo que nos poníamos al corriente a fin de mes (debemos creo que 1 mes y medio)  Yo eché cuentas para mi gasto esta semana y puedo apoquinar media colegiatura, porque tengo que pagar el gas (vencido hace más de una semana), pagar W.M. y comprar viandas.  Para colmo la bruja le preguntó para cuándo íbamos a pagar también abril (todavía ni empieza el mes y la muy buitre ya está chingando) y A. le dijo que en la 1a quincena.  Yo, así, yo solita, ni de chiste puedo darle nada, tengo que juntar mi mitad de renta, la mensualidad de Liverpool y el teléfono.  O sea, tengo las próximas 4 semanas copadas de gastos que no puedo dejar de lado.  Qué horrible, no sé cómo la vez pasada pude decir que alcanzaba a ver un chirris de luz al final de tunel.  Lo sigo viendo neeeeegro.  Comenté con A. la posibilidad de vender chingaderas que tenemos por ahí y medio estuvo de acuerdo.  Veremos

El viernes pasado S. se quejó de dolor de oído y eso me sacó mucho de onda, así que pedí consulta con la pediatra.  Pensaba pagar (ni pedo) con Banamex, pero A. se negó y pagó él en efectivo.  Después las medicinas, otro gasto que se echó él.  Gracias a Dios no le ha faltado trabajo, pero me angustia que no podamos guardar un poco de lo que gana.

I’M IN TROUBLE

In cero varo on 3 marzo 2009 at 17:33

Tengo la mitad de la renta; no hay problema porque tengo una semana para juntar la otra mitad.  De ahí en fuera me deben quedar como 100 pesos en la cuenta, en el monedero no llego a $10… y ya!  Y tenemos estos gastos pendientes:

-Luz $2,200 y pico (que no es consumo real, odio a la compañía de luz, los odio de verdad) y el recibo venció hace casi un mes.  Urge pagarlo.

- Colegiatura de febrero: quedan pendientes de pago $700.

- Medicina de S. hoy tengo que comprarla otra vez.  Son $30 nada más, pero…

- Pastillas anticonceptivas. Las tengo que empezar a tomar mañana y cuestan como $150 o algo así.

- Cablevisión. $489.  Venció hace poco más de una semana y no tardan en cortarlo.

Después de separar esta semana lo que me falta para la renta, me queda casi nada para comer.  La solución más rápida que se me viene a la mente (y no sé qué tan buena) es vender chingaderitas que tengo en casa que no uso.  Sería lindo animarme a hacer pasteles, panes o algo y salir a vender, pero no tengo cara para eso, me faltan huevos, señores.

Gracias a Dios a A. le ha ido bien las últimas semanas y ha pagado algunas cosas pendientes; de hecho, creo que la luz la va a pagar él.  Me da pena, aunque no debería, cuando yo he recibido bonos o aguinaldo he cubierto un chingo de veces cuentas que de otra forma no podíamos pagar, y no le he pedido a él ni un centavo; le he metido lana a las tarjetas yo solita y no le he reclamado nada, así que ahora no tendría porqué molestarse (no sé si se moleste, pero no tendría que)

A lo que vine: son poco más de $3500 que no tengo ni sueño tener en el corto plazo.  Los años anteriores me ha tocado un bono en marzo, y no creo que este año vaya a ser igual; mi jefe ha gastado un putamadral de dinero (que no es mi problema, verdad?) y no creo que me vaya a dar ni máis por ahora, pero qué bueno sería…

 

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