Miseria Espantosa

Posts etiquetados ‘familia’

GRAN MANERA DE CERRAR EL AÑO

In desahogo on 9 diciembre 2009 at 18:35

No la mía, desafortunadamente.  Bueno, no me quejo, nació mi bebé y cada día la quiero más.  Y a S. ¿qué decir? me enloquece, es maravillosa.  Pero me refiero esta vez a mi hermana.  Conté hace unos meses que ambos cambiaron de auto; conté en el post pasado que tanto ella como mi hermano se quejaban de falta de dinero.  A mi hermano todavía no sé porqué le falta (…) pero a mi hermana sí… ¡SE COMPRARON UNA CASA!  Vivas, gritos de alegría, qué padre, uy, qué buena noticia.  Mientras, a mí que me la sigan metiendo.

Si alguien lee todo esto debe pensar que soy una soberana estúpida y me debo de creer una mártir.  Las dos cosas son ciertas: soy estúpida por no haberle exigido nunca a mis dos hermanos que me apoyaran con la manutención de nuestra madre y nuestro hermano.  Y me creo mártir porque me la paso sufriendo y quejándome de lo ojetes y egoístas que son conmigo.  Sé que quejándome no voy a obtener nada, pero es una forma de descargar la rabia e impotencia que siento incluso conmigo misma por ser tan dejada.

Por ahora no se me ocurre de qué otra forma podría sacar un dinero extra.  Pero de que lo necesito, no hay duda.  Todavía no hay noticias sobre el aguinaldo; solucionaría muchas cosas si lo tuviera, pero la cosa es que ¿cómo le pregunto ami jefe si me lo va a dar si lleva casi dos meses pagándome sin ir a trabajar? (que por otra parte son derechos laborales los dos, pero con él no bailamos ese son).  Igual me gusta fantasear, me gusta pensar qué haría, qué hoyos taparía si lo tuviera, y creo que es lo que voy a hacer ahora mismo, no me vaya a agarrar desprevenida el cheque en la cuenta :)

Y NO ESTÁ DE MÁS REZAR.  ES LO SEGUNDO QUE VOY A HACER.

DOÑA ANGUSTIAS

In análisis, cero varo on 20 noviembre 2009 at 00:43

Más de un mes sin escribir aquí; se entenderá que andaba con el cansancio a todo lo que daba y con la cabeza puesta en otra parte.

Nació mi bebé, todo bien gracias a Dios.  Pero económicamente andamos arrastrando la cobija; bueno, yo ando arrastrándola, porque mi viejo la arrastra pero no pone empeño en solucionarlo, as usual.

Resumiendo: mi cuñado nos prestó el dinero para cubrir todos los gastos de hospital y médicos.  Recibimos un regalito de mis suegros, teníamos un poquito que nos regalaron en el baby shower y mi papá ¿nos regaló? ¿me devolvió? $2000.  Nos alcanzó para hacerle el estudio a la bebé, para comprarme una faja postparto, para que A. comiera mientras estábamos en el hospital, para pagar el carísimo estacionamiento y para otros gastitos que flotaban por ahí, aparte de pagar la mitad de renta que le corresponde a A. porque él no tuvo dinero para hacerlo :(

Armé un presupuesto con el bono que me dio mi jefecín y todo andaba de perlas, pagué algunas cosas pendientes, como 3 bimestres de agua, pero en alguna parte perdí dinero; no sé qué hice mal, pero el caso es que me falta dinero  Bueno, no fue malgastado simplemente no sé en dónde está, a dónde fue a parar, pero en fin.  El caso es que todavía que me queda parte de ese dinero y ya estoy empezando a sufrir desde ahora porque me alcanza para cubrir gastos hasta diciembre (no todos, pero parte de ellos sí).  Pero si mi jefe no me da aguinaldo en diciembre ¿que voy a hacer?  Hoy me puse a hacer cuentas de los gastos de enero, considerando que la bebé empiece a ir a la guardería, y me faltan más de 2 mil pesos.  ¿De dónde los saco?  O sea, ya vi que el problema más grande no son las tarjetas, sino que mi sueldo sólo no me alcanza para cubrir mis gastos mensuales.  Qué horror, tengo miedo.  A A. no le ha ido bien en la chamba, y para colmo desde que nació la gorda anda desganado y esto se está reflejando en su desempeño.  Él mismo dice que anda muy pendejo, entonces estamos cagando la sopa porque si a él le va mal vamos a estar recontra jodidos peor de lo que ya estamos.  Pero el pobre sigue sin hacerse cargo de su situación, sigue gastando a lo tonto en la tiendita, sigue pensando en qué comprar, insiste en que tenemos que cambiar la camita de S., y ahora uno de sus hermanos se va a ir a Los Ángeles y ya le pidió que le consiga unos CD’s… WTF?  Está loco pobre de mi niño pero está evadiendo gacho la realidad.  Aparte, hace unas semanas llegó con un par de tenis nuevos, de esos que le dan para pagar en cómodas ‘cuandomeacuerdo’.  Yo no he hablado con él porque sé que no me va a hacer caso, que le va a entrar por uno y le saldrá por otro, pero de alguna manera tengo que hacer que se haga consciente de su (nuestra) situación.

Hace meses dije que iba a poner todo mi empeño en amamantar a mi bebé entre otras cosas por lo cara que es la fórmula y para que no se estuviera enfermando como S.  La realidad es que no he podido hacerlo (no voy a extenderme aquí por ser un tema muy doloroso para mi por cuestiones que no tienen nada que ver con las finanzas), así que un gasto más a la cuenta.

Gracias a Dios, la renta no va a subir este año.  Gracias, gracias Dios mío.

Como por obra y gracia, desde octubre mis hermanos empezaron a mencionar que no tenían dinero.  Mi carnal iba a hacer una comida con motivo del cumpleaños de mi mamá y a la mera hora me dijo que no tenía dinero (lo peor fue cuando mi papá me llamó para decirme que venía y la comida la tuve que organizar yo.  WTF again?)  Y mi carnala ya van varis veces que menciona que no tiene dinero y para colmo el día que nació la Bebé perdió o le robaron no sabe, $500 de su jefe, y según ella lo tuvo que reponer y el resto de la quincena se iba a morir de hambre.  ¿Será tan así?  No sé, pero parecería que se pusieron de acuerdo para cerrarme las puertas antes siquiera de que yo me acercara a tocar.

Ahora me angustia el tema de la Navidad.  S. ya tiene 3 años y es consciente de qué pasa en estas fechas.  Suponiendo que algunos regalos los pueda hacer yo reciclando algo de las mil porquerías que guardo en casa, pero yo quisiera comprarle algun juguete de los que ve en la tele y que le gustan; además necesita ropa toda la que tiene le va quedando chica: los pantalones le quedan de brincacharcos, algunas playeras ya le lastiman en la axila, para todo andar tiene 2 pares de tenis y un par de zapatos blancos, that’s all.  Estaba pensando que SUS regalos lo podemos comprar en Wal Mart si hay alguna promoción sin intereses, ni modo, tampoco pienso comprar media tienda, sólo algunas cosas.

Yo necesito zapatos negros para enero.  Ya conté que los que tenía se partió una suela a la mitad y ya los tiré a la mierda porque aparte los odiaba 8)

En definitiva, si este diciembre no nos llega aguinaldo va a ser una temporada muy difícil, y hasta mrzo que me toque el bono nuevamente voy a pasármela pasando aceite.

 

RECUERDO QUE ERA MÁS FELIZ

In desahogo, gastos, planes on 28 septiembre 2009 at 22:53

Yo era más feliz cuando el dinero no me importaba y lo gastaba a diestra y siniestra, y me compraba lo que quería comerme en ese momento y si necesitaba o se me antojaba algo más caro echaba mano de la tarjeta.  Qué feliz me hacía llegar con A. y decirle con cara de congoja “Necesito unos zapatos porque mira cómo se me partió la suela de estos” y que él me contestara: “El fin de semana vamos a Liverpool y compramos unos”.  Esta no es actitud sana de mi parte ni de la suya.  Yo la estoy cambiando, pero él todavía sigue empecinado en gastar, no importa en qué ni cuánto, pero necesita comprar (por eso me pongo a temblar cuando le pido que vaya a comprar agua a la tienda, porque va a regresar con agua-pan bimbo-pingüinos-gansito-yogurts-danoninos; todo esto, no algunas cosas).  Es bueno que yo cambie esta actitud nociva, me felicito por ello, aunque mi debilidad sigue siendo tragarme cualquier antojito en el momento que me asalta la mente (o sea, papas, chocolates, cacahuates, etc.).  En este mes no he gastado mucho, la verdad, han sido al día de hoy $171, comparados con los $447 de enero no es nada, pero bueno, por cuestiones que no tienen nada que ver con las finanzas, siento que debería de ser $0 los gastados en antojos.

Recuerdo que no me dolía pagar recibos, si la luz llegaba de X o Y cantidad, ni modo, había que pagarla; si el gas llegaba alto, pues ni hablar, era el consumo que habíamos tenido, igual el teléfono, igual el agua, igual la comida; pero no es la actitud que estoy teniendo ahora, y me duele mucho porque me hace sentir muy enojada con mi mamá y con M.  Mi madre sigue empecinada en mandarle a M. la comida a la escuela hecha en casa y sigue gastando gas, porque obvio, ni por casualidad se le ocurre poner nada a cocer en la olla exprés; si pone a hervir una papa para colmo lo hace con la olla destapada; si le manda ensalada, está 3 horas con la llave del agua abierta para lavar 4 hojas de lechuga.  No puedo evitar sentirme irritada, y en ese sentido detesto haberme hecho consciente de mis gastos.  Pero no quiero claudicar, no quiero aflojar y decirme “Bah, no importa, es mejor la armonía familiar”, porque sé que si empiezo con esas cosas todo el esfuerzo que he hecho en estos meses se va a ir al caño.

Me pasó otra cosa: el sábado vi un programa: The E True Hollywood Story: The women of Sex and the City, y ahí hablaban de la moda, de los maravillosos zapatos que las mujeres compraban, las veía a las protagonistas vestidas tan lindas y me sentí mal conmigo misma y entré en una disyuntiva.  Tengo barriga de 8 meses y en este embarazo la única ropa que me he comprado ha sido un pantalón con el que vengo a trabajar casi todos los días, un pantalón sport que tiene unas lindas manchitas de pintura verde cortesía de mi preciosa enana, el vestido con el que fui a las fiestas de salón y el vestido verde que me puse dos veces, que A. insistió en que me comprara y que ahora me arrepiento de haberle hecho caso porque no lo he vuelto a usar (podría venir a trabajar con él, pero llueve y detesto mojarme las patas).  Me veo horrible, me siento horrible, incómoda, fotografía.  Los zapatos que uso 5 ó 6 días a la semana son unos flexi tipo botín, comodísimos, pero para nada femeninos, nada atractivos.  ¿Vale la pena?  O sea, ¿de verdad estoy yendo a algún lado con esta miseria rampante o al final voy a mirar atrás y me voy a decir “qué tonta, me hubiera preocupado menos y hubiera disfrutado un poquito más, haciéndome sentir mejor a mí misma?”  Me digo a mí misma que esto que estoy haciendo, este como castigo al que me estoy sometiendo es en prenda por todos los años que desperdicié y que malgasté.  No sé; por un lado tengo la convicción fuerte, fortísima de que estoy haciendo lo correcto, porque tengo una meta clara que es vivir sin deudas, tener el dinero a mano cuando lo necesite y ahorrar, para lo que sea.  Pero no sé si no estaré cayendo en excesos en el camino y me estaré olvidando de que otras cosas son también importantes, como el estar contento con cómo me veo y vivir a gusto con los que me rodean.

Hay cosas que yo no logro entender de los demás, pero cada cabeza es un mundo, no?  El otro día me llamó mi amiga L., que ya por fin pagó su depto., se lo entregaron y lo están arreglando.  Se siente en la ruina, pero es un poco como los ricos, no? si no tienen ceros en sus cuentas están en la calle (aunque ella no es rica).  Bueno, me había contado que al depto. en cuestión le han salido mil detallitos que hay que arreglar, que si la gotera, que si la fisura, que si el azulejo, etc., etc., etc.  Yo le digo que lo tome con calma, que al final lo va a disfrutar muchísimo; o sea, nosotros le metimos un chorro de lana al depto. donde vivimos primero y nunca nos dolió a pesar de que el lugar era rentado, pero lo íbamos a disfrutar, así que todo lo que entrara era bienvenido.  Bueno, a ella le cuesta verlo así y sufre con cada arreglo que tiene que hacer.  La semana pasada me contó que ‘anda tan preocupada’ que dejó su tarjeta de débito en un cajero automático y le dieron baje con $1,200.  La voz se le oía de ultratumba, estaba casi al borde del llanto.  PERO ayer la vi y me contó que fue al Auditorio a comprar unos boletos (sospecho que para ver a Les Luthiers).  O sea, ¿soy yo muy drástica?  ¿Me la jalo demasiado?  Para como la escucho a ella quejarse pensaría que de verdad su situación económica está igual que la mía, pero entonces ¿cómo es que se va a ver un espectáculo?  Yo incluso le dije que no se preocupara por llevarme regalo al Baby Shower de tan mal que la oí.

Hablando del Baby Shower, fue ayer.  Estoy medio encabronada con mi cuñada, porque organizó pero no le avisó a muchas, así que llegaron muy poquitas.  No recibimos muchos regalitos, la verdad, pero algunas nos dieron dinerito y sumamos $3,300.  Son muy buenos.  Espero no necesitar de ellos y poderlos dejar en ahorro para el mes que viene.  De regalos, recibimos algunos pañales, cremas para rozaduras, toallitas, algo de ropita.  Sabemos que lo más caro son los pañales; a ver cómo nos va.

En el último pago de Liverpool cometí un error, se me fueron las cabras y pagué le mínimo, así que ya tenemos un poquito de intereses sumados a este mes.  Debí haber pagado el total del adeudo de la cuenta de presupuesto, que eran como $189, pero se me fue, se me fue.  El mes que viene creo que tendremos que pagar cada uno $475.

El desmadre de Walmart, que me estaban cobrando según yo de más es porque hice mal las cuentas y aparte llegó la comisión anual.  A. ya me dijo que terminando de pagar la deuda de su amigo la cancelamos.  Por lo pronto, hoy era la fecha límite de pago y el amigo no me ha depositado lo que le corresponde y no sé si yo lo pueda cubrir de aquí a la fecha de corte.  Ojalá que sí y así me evito intereses.

En Banamex al final este mes aboné sólo que me pagó mi papá, porque no tuve para dar mi pago mínimo, así que el saldo quedará como en $18,000 ya con los intereses.

Este mes me toca mi bono trimestral.  ¿Qué haré con él?  Tengo que estudiar bien bien las posibilidades: reducir deudas, ahorrarlo para el hospital, no sé.  Mañana veo porque ahora ya me voy.  Tengo control con mi doctorcito :)

In análisis on 9 septiembre 2009 at 22:35

No ha habido grandes cambios en estos días que no he escrito.  Bueno sí, mi papá me pagó $3,000 de la deuda sobre Banamex, ya sólo le faltan otros 3.  Estuve pensando en qué era lo más conveniente que hiciera con ese dinero: si ahorrarlo, aplicarlo a pagos o meterlo a la tarjeta, y me decidí por esto último, porque al fin de cuentas esa deuda se hizo del tamaño que está en parte por ese préstamo.  Haciendo esto y pagando el mínimo de este mes, la deuda quedaría en $16,000 y mi pago mínimo de octubre en poco menos de 1,000.  Me preocupa mucho bajar este saldo todo lo posible antes de febrero, por aquello de que  bebé empezaría a ir a la guardería y necesitamos dinero para la colegiatura. 

Chequé el otro día el saldo de Walmart y casi me da un infarto: me están pidiendo para no generar intereses un pago de mil ciento y pico.  Yo había calculado que serían menos de $650, considerando el pago del amigo de A.  Ya hice cuentas por todos lados, no hemos usado la tarjeta (quiero pensar que A. no la ha usado a mis espaldas), así que no sé de dónde sacan esos $501 extras para no generar intereses.  Ya quiero que llegue el estado de cuenta para verificar de dónde viene eso.

En la escuela de mi carnal cambiaron la jugada y ahora tienen que pagar la comida de toda la semana el viernes anterior.  A mi madre casi le da el infarto porque dice que ella no tiene de dónde pagarlo.  Es increíble cómo se le hace bolas el almizcle: hasta ahora había pagado la comida día a día y ahora se le viene el mundo encima porque tiene que pagar de un jalón $60, y ya decidió que le va a mandar comida desde casa y entonces el infarto casi me da a mi porque la cuenta del gas va a subir.  Pensé entonces hacer yo la comida para los 3, pero entonces me tengo que comprar viandas extras para resolverle el problema y la verdad es que las cosas han subido de precio de una manera insultante y no puedo disponer de más dinero para darle de tragar al cabresto este.  Obvio, esos $240 que se “ahorraría” mi mamá en la comida del enano ni de chiste los apoquinaría para el pago del gas.  Mi mamá es un caso perdido en cuestión de finanzas, no hay dinero que le alcance, no sé qué hace con él de verdad, en qué se le va, me desespera.  Yo trato de ahorrar todo lo posible y ella cada vez me da más gastos.  No puede pasar de esta semana que hable con mis hermanos.  Ya.

Las dos últimas semanas cambié un poco mi dieta: había estado comiendo demasiados carbohidratos con el consecuente aumento de peso y con la resultante falta de energía, así que procuré meterle más verduras y frutas.  Me siento mejor en general, pero estoy espantada de cuánto me gasto en el mercado.  Veré de qué manera puedo ajustar esto.  Por lo pronto, este fin de semana me sobró comida y es lo que he estado comiendo desde el lunes hasta hoy.  Para mañana ya no tengo, así que tendré que prepararme algo, pero bueno, ya me ahorré cocinar 3 días.  Veré cómo puedo hacer para que esto se convierta en una costumbre y solucione algunos problemas de dinero y de tiempo.

Por lo avanzado de mi embarazo, ha habido días en que no me siento con ganas de lavar la ropa a mano, así se me pasaron dos fines de semana que me llegó el domingo en la tarde y el uniforme de S. estaba sucio, por lo que tuve que recurrir a la lavadora para enjuagarlos y que quedaran lo más exprimidos posible.  Es que con la humedad que hemos estado teniendo no se secan así nomás.  Obvio los metí con otras prendas para aprovechar el agua y el gasto de luz.

Esto último que voy a decir no tiene nada que ver con finanzas, lo diré sólo para flagelarme un poquito.  El domingo fue toda la familia a comer a mi casa con motivo de que venía mi papá (A. se encabronó porque yo puse la comida, con todo el gasto y el esfuerzo que ello implica).  Mi mamá le regaló a mi hermana un chalcito que le compró hace unos meses.  Sentí horrible porque al final la fastidiada por ayudarlos soy yo y ya no piensa en mi.  No me importa el regalo, no me importa en teoría que mi mamá “quiera” más a mi hermana, pero en alguna parte de mi cerebrito me duele que sea así.

CON CAMIONETA NUEVA II

In desahogo on 3 agosto 2009 at 20:28

El sábado me llamó mi amiga L. y la conversación se fue derivando hacia nuestras madres y resulta que ella tiene un problema similar con su progenitora al que yo tengo con la mía: mi amiga es la que le ayuda y la madre está endiosada con la otro hermana, la que le ayuda de vez en cuando, pero que como no vive con ella, se convierte automáticamente en una mala calca de la hija pródiga.  Bueno, resulta que usamos ese tiempo para hacer catarsis quejándonos de nuestro dolor por no ser reconocidas JAJAJAJAJA!, no tanto así, pero yo pude sacar mucho del veneno que traigo acumulado.  De hijos de la chingada no bajó a mis hermanos y a mis cuñados.  Le conté que mi cuñado acaba de cambiar su camioneta y le dije: “Y vas a ver que mi hermana no tarda en cambiar su auto también”.  No pasó ni media hora cuando le estaba mandando un mensaje que decía: “Ya ves?  Mi hermana se acaba de comprar otro coche”.  Resulta que como todos los sábados de torneo, pasaron por mi mamá y M. , pero esta vez llegaron muy temprano.  La cosa es que fueron a una agencia donde habían visto un auto tal y tal, casi O km, bla bla bla.  Al final ni les vendieron el coche que habían visto ni llegaron al torneo.  ¿De verdad mi mamá no se da cuenta de nada?  ¿De verdad mi hermana pensará que yo estoy en una situación privilegiada?  ¿De verdad creerán todos que tengo mi vida resuelta y que la pasamos a todo dar?

Ayer me llamó mi papá y cuando me dijo “Hay muchas novedades” me puse a temblar, yo creo que se me debe haber descompuesto el rostro.  Las novedades son que las personas que le rentaban el depto. donde vivieron hasta hace poco se asociaron con ellos en las lavanderías (todavía no me explico que tengan 2 lavanderías que les da una cantidad de trabajo que no se dan abasto y que tengan tantos apuros económicos) y no sé bien cómo está el asunto, pero mi papá está entusiasmadísimo y ya hace planes de que en cuanto pueda me van a empezar a pagar la deuda que tienen conmigo a raíz de los tarjetazos, llegando incluso a pagarme intereses.  Con que me devuelva el monto que le presté, me doy por muy bien servida, pero bueno, el caso es que no me hago ilusiones porque con el mismo entusiasmo abrió la pollería, el restaurant, otra lavandería, la lonchería y nada le ha funcionado.  Pobre de mi papá, pero no sé qué es lo que le pasa, nada le sale bien.  Y espero con toda mi alma que esta gente sea buena, que no terminen transándoloy acabe por perder lo poco que tiene.

Al mail de mi hermano le siguió como respuesta un:

Déjame checar y te aviso

y después el silencio.  Ayer fue a mi casa a tomar mate, llegó con unos discos que le presté hace como 4 meses y con unas galletitas, pero el dinero parece que se le volvió a olvidar.  No son los miserables $50, porque con eso no soluciono nada, (bueno, podría comprar medio kilo de queso en el mercado), pero estoy hasta las teclas de que se pase por los huevos el dinero de los demás.  A mí mamá le debe no sé cuánto hace 3 años, y obviamente ya se olvidó también.  O sea, yo quiero mucho a mi hermano y de verdad me da rabia a la vez que lástima que sea así.

CON CAMIONETA NUEVA

In desahogo on 27 julio 2009 at 22:07

Mi madre está deslumbrada con mi cuñado y me da un asco que podría vomitar; no se acuerda que hasta hace poco mi cuñado era un demonio para ella, que no respetaba a nadie en mi familia (empezandísimo por M.) y que era un tipo con un carácter horrible.  Ya se le olvidó, todo se esfumó.  Él ha cambiado un poco, es cierto: el hecho de sufrir desvanecimientos sin que los médicos den con qué tienes es para poner a pensar a cualquiera.  No sé bien qué se traen, me da la impresión de que mi mamá se queja de mí con mi hermana y con él (de hecho, más que la impresión, podría firmarlo ante notario).  Bueno, hace unos meses, mi cuñado le expresó a A. su deseo de comprarse una casa y llevarse a mi mamá y a M. a vivir con ellos; le mencionó incluso que planeaba que mi mamá y mi hermano compartieran la misma recámara.  Como si estuviéramos pagando la renta de un depto. con 4 recámaras por capricho nuestro, no? 

Ahora están en un torneo, él está participando en pareja con M. y todos los sábados van a jugar y ya se compró el equipo necesario y a mi mamá se le sigue cayendo la baba.  Este sábado fueron y en la tarde M. me contó que mi cuñis se compró una camioneta, más grande que la que tenía y mi mamá me lo confirmó y remató diciendo “¡Qué bueno!”.  Le comenté a A. lo de la compra y nos quedamos con un gusto amargo en la boca y no es por envidia.  Sé que mi hermana no mete las narices en lo que mi cuñado haga o deje de hacer con sus cosas, pero me pregunto si no sentirá aunque sea un poquito de remordimiento de conciencia.  Hace meses que no me da dinero, y no es que me haya dado muchas veces, pero desde que vivimos con mi madre algo me dio, ahora hace yo creo que más de un año que se olvidó (o la olvidaron).  No sé qué piensen.  Al principio, como me daba el dinero a escondidas yo creía que no quería que su esposo se enterara; ahora no sé, no sé si él estaba enterado y ya le prohibió ayudarme.  He pensado inclusive que mi mamá se lamenta de su deplorable situación y decidió dejar de ayudarme a mí para ayudarla a ella (y ya sabemos “lo mal que la pasa”), no sé.  Yo no quiero perjudicar a mi mamá, pero tampoco me quiero seguir poniendo de tapete y que todos se surren encima mío.  Estoy hasta la madre de seguirles el juego y de callarme la boca.  Había pensado en no hacerles saber a mis hermanos de las pensiones y el dinero que A. le da a mi mamá, pero ahora me cae que sí se los voy a decir.  Siempre me la he pasado pensando en los demás, suponiendo qué sentirían con tal o cual situación y así yo me he visto en problemas con uno o con otro y ya no tengo intenciones de quemarme por los demás, y menos si al final del día termino yo siendo la ojete, la malhumorada, la desconsiderada.

Yo sé que si algún día mi cuñado se compra la casa y le pide a mi mamá que se vayan a vivir con ellos y mi mamá acepta, yo voy a terminar llorando lágrimas de sangre, porque la van a pasar mal, porque mi cuñado va a volver a sacar las uñas con M. y mi mamá no va a tener la prudencia de callarse y me va a venir a contar lo mal que la pasan y cómo se mete con M. y lo mal educados que están mis sobrinos, y el carácter de mierda que tiene mi cuñado y que mi hermana es la esclava de la casa y que tiene que tenerle las camisas planchadas y de punta en blanco.  Lo sé, pero espero que en ese momento yo tenga los huevos suficientes para decirle a mi mamá “Tú lo conocías, no te quejes”.  Y seguro, si es que le dan dinero, al vivir con ellos se lo cortan porque van a pretender que, como vive con ellos, ya no le falta nada.

¿POR QUÉ SÍ Y POR QUÉ NO?

In desahogo on 16 julio 2009 at 21:33

Como dije, terminé de escribir el post anterior y me fui a revisar la carta, pero terminé de nuevo tan enojada, que sólo me puse a llorar de rabia y de impotencia y hasta coraje conmigo misma.  Estaba muy mal y me salí a la calle para distraerme un poco y calmarme, lo cual fue bueno porque tenía demasiada furia dentro.  Bueno, ya regresé y me enfrento otra vez con que DEBO mandarles la carta, pero me faltan pantalones.  No me faltan razones, pero valor sí.  Voy a tratar de convencerme porqué es necesario, justo, correcto y bueno pedirles ayuda.

¿POR QUÉ NO MANDARLA?

Porque voy a sentir vergüenza, porque temo que me cuestionen y critiquen la forma en que he vivido hasta ahora, porque me da pena y me incomoda transtornarles la vida.

¿POR QUÉ SÍ MANDARLA?

Porque en un principio ellos acordaron ayudar a mi mamá y no cumplieron, porque me está afectando anímicamente más de lo que llegué a pensar y no quiero afectar al bebé, porque los problemas de mi mamá y el r.m. no son exclusividad de A. y mía, porque ya no vivo ni siquiera al día, vivo a la semana pasada, porque no me parece justo que ellos sigan haciendo su vida como si nada y la que tenga que seguir recortando de todos lados sea yo, porque ellos tienen dos coches, o coche adquirido recientemente, o se van de vacaciones al menos una vez al año, porque estoy tan angustiada porque el dinero no me alcanza que ya me está dejando de importar si mi mamá y el r.m. están bien o no, sólo veo lo jodida que estoy por ayudarlos, PORQUE SI NO ME AYUDAN NO VOY A SALIR NUNCA DE ESTO, INCLUSO SI VENDO TODO LO VENDIBLE VA A LLEGAR UN MOMENTO EN QUE YA NO TENGA NADA QUE VENDER O EMPEÑAR Y MIS PROBLEMAS ECONÓMICOS VAN A SEGUIR AHÍ.

UNA CARTA QUE PODRÍA SER ASÍ

In planes on 30 junio 2009 at 22:06

Queridos hermanos:

Lamento molestarlos con estos temas que a nadie nos gusta tratar y menos nos gusta que nos vengan con sermones y cantaletas sobre lo mal que nos ha ido.  No nos gusta, no ME gusta, pero tengo que hacerlo.  Mi situación económica no da para más.  Se preguntarán ¿y a mí qué? ¿quién te mandó a quedar embarazada?  Incluso me podrán decir “Nosotros no te pusimos en la situación en la que estás”  D., tú me podrás decir incluso que no estuviste de acuerdo y me lo hiciste saber, pero hace 2 años y medio mi mundo se cerró como nunca y creo que merezco que me escuchen (o me lean más bien):

Después del día que papá habló con la T. y con nosotros 3, buena parte de mis pensamientos se fueron a cómo iban a vivir la T. y E., cómo íbamos a hacer para mantenerlos, dónde y en qué condiciones iba a estar el depto. a donde se mudaran.  C., tú te la pasabas todos los días buscando deptos., donde fuera, que al menos en el anuncio se ajustaran a las necesidades de mamá, cuya única exigencia fue: DOS RECÁMARAS, NO PUEDO DORMIR EN LA MISMA PIEZA QUE M., CON EL RUIDO QUE HACE CON LA BOCA DORMIDO.  Vimos algunos, unos terribles, otros que sí se ajustaban pero la lista de requisitos era de dar risa.  A la par, todos los días recibía tus llamadas, C., preguntándome qué íbamos a hacer y diciéndome que le insistiera a mamá que fuera empacando cosas y deshaciéndose de lo que no sirviera, al mismo tiempo que me recordabas que iba a pasar un mes más, que iba a haber que pagar de renta en Antillas y que era urgente que se salieran de ahí.  A. me propuso vivir con mamá y con E. temporalmente, mientras papá encontrara trabajo y se estabilizara (que en un principio la ayuda que él nos pidió fue en ese sentido: ayudarle con la manutención de los dos mientras él conseguía algo) y yo me negué por dos razones: primero, porque al vivir nosotros con la T., papá iba a ver resuelto su problema y se iba a olvidar.  Y segundo me negué porque mi relación con mamá mejoró muchísimo a raíz de que yo me fui a vivir con A.  Volver a convivir a diario con ella, y bajo el mismo techo, iba a significar estarnos peleando a cada rato por pendejadas y teniendo que soportar que se ofendiera por estupideces y me dejara de hablar por 3 días (como de hecho sucede, ambas cosas). 

Pero la verdad es que la presión fue demasiado fuerte para mí, me asustaba en qué condiciones iban a vivir y sobre todo qué tan lejos se iban a tener que mudar.  No quería por nada del mundo que se fueran lejos y solos y me quedaba clarísimo que de los 3 con los que menos broncas iban a tener para convivir era con nosotros.  Así que decidí aceptar la solución del C., auqnue significara que esto iba a ser de por vida.  Las cosas no parecían difíciles vistas con varios edificios de por medio, pero la realidad es otra.  No voy a mencionar nada más sobre la convivencia, que es de por sí difícil.  Pero en cuestión de dineros la estamos pasando muy mal. 

 Aparte de que, obviamente, los gastos aumentaron al vivir 5 y de que nuestros sueldos siguen igual (bueno, el C. va y viene ahora trabajando por su cuenta), nos hemos visto en la necesidad REAL de echar mano de vez en cuando de las tarjetas de crédito.  Y no es para comprar caprichos o para gastar a lo estúpido, es que a veces tenemos que llevar a S. al pediatra y no hay con qué pagar la consulta o las vacunas y las medicinas, a veces no tenemos ni para hacer la despensa (que no compramos tampoco nada ostentoso) y si por ahí están pensando en la pantalla de televisión, déjenme decirles que hemos pagado 1/4 parte del precio en que se la vendieron al C.  Otros gastos fuertes que tuve con una tarjeta fue 1º cuando papá iba a poner el restaurant; me pidió prestado para dar la primera renta y comprar las viandas para los primeros días.  No tenía cómo prestarle, así que saqué de la tarjeta: $5,000 con su comisión correspondiente y el aumento de intereses, con la consigna de que mensualmente me tenía que ayudar a cubrir el extra que me iba a venir de pago mínimo.  Papá me pagó de esa deuda $3,000, 500 cada mes, porque después vino el accidente de A. y otra vez, me pidió prestado y lo hice de la misma manera, la misma cantidad, los mismos intereses y comisiones, con la excepción de que esta vez el pago (sumado a lo que faltó del préstamo anterior) lo he tenido que hacer yo (y ya se imaginarán a cuánto subió el mínimo).

No les voy a negar, me siento muy enojada con todo y con todos.  Nos metimos en esto tratando de solucionar de la mejor manera un problema que nos incumbía a más de uno y las cosas no han salido para nada como esperaba.  Mi estado de ánimo ha pasado por ocho mil fases distintas: he estado ansiosa, he puteado, me he enojado, he estado triste, no he podido dormir, a veces parecería que las cosas no van tan mal y estoy contenta, pero después sale algo que me manda de un porrazo al piso.  Sé de antemano que ninguno de nosotros 3 tenemos la vida fácil, todos tenemos gastos, pero si les pido ayuda es porque la T. y E. no son exclusivos míos.  De verdad que si no viera mi situación tan difícil ni siquiera les mencionaba nada de esto, pero ya no puedo más, no tengo de dónde cortar gastos, todas las semanas el sueldo se me va en pagos y pagos; el único ‘lujo’ que nos permitimos es Cablevisión, y si por mi fuera lo sacaría ya mismo, pero los otros 4 no pueden vivir sin tele, y además, después de todo es UN SOLO LUJO y no representa un gasto tan fuerte. 

La ayuda que les pido no es si de vez en cuando les sobra y me pueden dar, perdonen que se los diga, necesito dinero con el que pueda contar todos los meses para cubrir gastos de la casa, lo que sea será de ayudar, pero tiene que ser constante.  La T. recibe su pensión, la pensión de E. y dinero que el C. le da semanalmente y de eso ella compra algunas cositas para E., sus medicinas y por ahí algo más que necesite, lo demás lo guarda para que el guacho alguna vez se pueda hacer su soñado viaje a A.  Yo calculo que al mes, entre las 3 cosas recibe $2,500, yo no veo ni un quinto de ahí, y como siempre se está quejando de que no tiene dinero, pedirle parte de lo que recibe es meterme en más broncas con ella.  Bueno, ustedes la conocen, no?

Perdonenme por venirles con esto y alterarles el orden emocional.  Se los repito, no lo haría si no estuviera tan ahorcada.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.