Miseria Espantosa

Posts etiquetados ‘organización’

BALANCE

In análisis on 17 agosto 2009 at 17:21

Hace 10 u 11 meses empecé con el esquema de mis gastos, a partir de que conocí el blog de So, Blog y Lana.  Estuve buscando los gastos que registré el año pasado y no encuentro el archivo, probablemente lo borré, una lástima.  Quería ver qué tanto se han modificado mis gastos desde entonces y en qué forma lo he hecho.  Como no tengo ese material, haré de memoria un brevísimo balance de lo que he aprendido en estos meses, y las acciones que más he cambiado:

1.  El uso de tarjetas ha disminuido mucho.  Sé que me falta una brecha por recorrer, en primer lugar porque no tengo fondo de emergencia para cualquier eventualidad y si se presenta algo urgente tendría que recurrir a ellas.  Pero lo bueno es que estoy consciente del daño que los plásticos y la desinformación han causado en nuestra economía y no estoy dispuesta a seguir con ello.  Ahora presto más atención a los estados de cuenta, hago cuentas y analizo qué nos conviene más; las cosas ya no se hacen la chilazo.

2.  Procuro ser más organizada en todo: en la ropa, en la limpieza, en las cuentas, en los tiempos.  Si soy organizada se ve reflejado en mi bolsillo, aunque sean pesitos.  Ejemplo: con tiempo limpio los tenis de S., con un trapito húmedo.  Si lo dejo al último, no encuentro el trapito y los limpio con una toallita húmeda, y esas cuestan MUCHO.  Anoche no me organicé mucho porque estaba cansada, así que hoy en la mañana me levanté tarde y no me dio tiempo de cocinar: hoy tendré que pagar la comida corrida.

3.  Reciclo cajas y papel.  Esto me ahorrará gastos en envolturas en Navidad y cumpleaños.  Y además ayudo al Planeta.

4.  Trato con todas mis fuerzas de usar todo lo que haya en la despensa y en el refri para comer.  No desperdiciamos.

5.  Comparo precios y calidad en los artículos que compro.  Si no hay una diferencia significativa en la calidad compro lo más barato.

6.  Me estoy empezando a tratar de hacer consciente de la importancia del ahorro.  Todavía me cuesta ahorrar porque no me conseguido ajustarme a un presupuesto, sobre todo por la cuestión de la alimentación y porque mi alimentación en sí es un desastre.

Es evidente que la inmensa mayoría de mi dinero todavía se va en pagar recibos y tarjetas, pero tengo una idea mucho más clara de qué hacer si tengo un extra, en qué aplicarlo para vernos beneficiados.

UN MERECIDO DESCANSO

In análisis, planes on 21 julio 2009 at 20:10

Bueno, tal vez no taaaaan merecido porque nadie me metió a fuerzas en la situación que estoy con las tarjetas, pero sí por el lado de mi eterno altruismo.

El domingo, A. fue a visitar a sus papás y se encontró con que una tía nos había dejado un sobrecito con un regalito.  Nos dejó mil quinientos PESOTES.  Se me pusieron los ojos cuadrados de la emoción, 1500 pesos no es cualquier cosa, pero cuando uno tiene tantas deudas se van como si nada.  La distribución fue: pagar el teléfono que ya estaba cortado, pagar el gas que ya estaba vencido, pagar Travel Pass y liquidar lo que debíamos de la colegiatura de junio.  Ahora que lo veo, solucionamos 4 problemas de un jalón.  Todavía nos sobró un poquitito para meterlo a la cuenta de ahorros.

Bueno, este fue un mini respiro.  Hoy llegué a trabajar y mi jefe me preguntó si ya me había dado mi bono de junio.  AAAAAAHHHHH!!!!!!!!!  he estado toda la mañana distribuyéndolo entre abonos, deudas y ahorro, tratando de hacerlo de la manera correcta y va a quedar así:

AHORRO: 33%

BANAMEX: 14%

LIVERPOOL: 20%

WALMART: 9.5%

COLEGIATURA: 11.5%

ULTRASONIDO, LISTA LIBROS, LISTA DE ÚTILES: 12%

Distribuir las cosas así me significarán un ahorro en pagos de tarjetas de más o menos $900 al mes, con la ventaja de que Walmart quedará casi en ceros (me falta pagar solamente 2 mensualidades sin intereses) y a Liverpool le voy a liquidar el poco saldo que tenemos en presupuesto.  ADIOS INTERESES DE ESTAS DOS TARJETAS.

Ayer le compré a S. un vasito para que se lleve a la escuela jugo o agua de sabor hechos en casa.  Resulta que todos los días se lleva un juguito en tetrabrick.  Aparte de que el dichoso jugo no sale nada barato, mi hiji se reusa a comer frutas y no toma nada de vitaminas, así que le haré yo el jugo o agua todas las mañanas para que se fortalezcan sus defensas.  Ahora nada más espero que no le sienta el sabor casero y se niegue a tomarlo.  Por lo pronto el vasito sí le gustó.

El viernes fuimos a consulta y hablamos con el Dr. sobre sus honorarios.  Está dentro de lo que yo calculaba, pero al anestesiólogo y al ayudante les había calculado más de lo que cobran, así que ya tengo claro cuánto nos costarán médicos y hospital: con cesárea $43,500, parto natural $40,500.  OUCH! pero no tanto como yo estaba calculando hasta hace poco.

Estos últimos días han sido bastante raros con respecto a la comida.  El viernes me traje comida de casa, aun cuando salgo de trabajar temprano.  Lo que pasa es que las últimas semanas salía y antes de llegar a casa me paraba a comer algo en la calle o me compraba porquería y media para calmar un poco el hambre y después al llegar a casa me compraba algo para prepararme y comer.  Bueno, el viernes me traje unos molletes para desayunar y papas con huevo para comer.  Lo ridículo de todo esto es que casi no sentí hambre durante la mañana.  Bueno, el sábado fuimos a la fiesta de aniversario de los tíos, así que en casa sólo desayunamos (tortillinas con frijoles porque ni a queso llegamos).  En la fiesta comimos alucinantemente rico: rollos orientales rellenos de cangrejo, crema de flor de calabaza con queso y filete de res en salsa de no sé qué.  Una delicia.  En la noche cené otra vez tortillinas con frijoles.  El domingo, para desayunar me encontré con que tenía unas tortillas en el refri desde hace unas dos semanas y estaban en muy buen estado, así que preparé chilaquiles (y como sobraron fue lo que cené anoche).  Como desayunamos bastante tarde, no comimos.  Mi mamá había hecho spaguetti con albóndigas, por si las dudas, pero yo no tuve hambre.  No me acuerdo qué cené, pero muy probablemente fueron más tortillinas con frijoles.  Ayer me traje para comer tortitas de papa con atún y jícama con limón, sal y chile.  Cené un bolillo con mantequilla.  Hoy me traje arroz con mostaza y dos huevos cocidos.  Tengo la despensa en un estado que me deprimiría, no hay cosa con cosa y lo que más me preocupa es que no he estado comiendo frutas ni verduras.  Prometo que este fin de semana sí iré a la recaudería a surtirme: mi lista de comidas para la próxima semana será más verde.  Pero esta creo que seguirá en el mismo tenor.  Mi enorme triunfo es que se me han antojado muchísimo unos tacos al pastor o unos tamales oaxaqueños y aunque he tenido el dinero para echármelos, me he aguantado.  De verdad, si alguien me lee, créanme que para mí es dificilísimo aguantarme las ganas de comer algo que se me antoje mucho mucho mucho.

No he dejado de pensar en la cosa esta de organizarme.  Lo he llevado a muchos planos en mi vida, no sólo el económico y descubro (oh, qué gran revelación!!!) que siempre es mejor ser organizado: en fechas, en papeles, en tiempos, en dineros, en ropa, en limpieza, en todo.  Al final siempre ahorramos si somos organizados.  Por ejemplo, si el closet de S. está hecho un desmadre, me tardo un siglo en encontrar unos calcetines limpios, esto me retrasa, salimos de casa más tarde y al bajarme del metro tengo que tomar un pesero para llegar más temprano al laburo.

Hoy me siento bien, estoy muchísimo más tranquila que los días pasados, pero depende de mí solamente hacer buen uso de mi dinero para que dentro de 3 meses no esté pensando otra vez en qué vender o empeñar para salir de deudas.

P.D. El domingo A. se puso a llorar porque está preocupado por su papá, por su reciente operación y porque no lo ve del todo bien.  Yo traté de hacerle ver que mi suegro está respondiendo muy bien y que es normal que todavía no recupere su fuerza: lleva dos semanas prácticamente postrado, aunque ese día ya había retomado sus actividades.  Me dijo que se siente muy mal también por su sobrino, que es el que ha estado echándole la mano a mi suegra y entrando al quite con lo que se necesite, y me dijo “yo debería de estar en su lugar”.  Le dije que a él le había tocado estar en otro lugar que no era tampoco nada fácil (o sea, viviendo con mi familia y lo que ello implica) y me contestó que él quisiera poder abarcar todo.  No hacía ni dos días yo había estado pensando en los inconvenientes de querer abracar todo y ayudar a todos.  No sé si sea posible que uno salga bien librado, pero en mi caso no ha sido fácil.

MIS VERGÜENZAS Y MI DESORDEN

In planes on 6 julio 2009 at 18:26

Hace como una semana que escribí la probable carta para mis hermanos.  No se las he dado aun, pero no ha pasado un día sin que piense en ella y sienta un poco de vergüenza por habera escrito como lo hice.  Tal vez fui demasiado quejosa, tal vez les parece que quiero dar lástima, no sé, no me he animado a mandárselas, como que no es políticamente correcto (vaya estupidez, con corrección no se come ni se pagan las cuentas).  En cierta forma me siento mal de causarles esta incomodidad y creo que en el fondo lo que más vergüenza me da es no tener dinero.  Honestamente siempre me sentí orgullosa de poder ayudar a mis padres con lo que necesitaran, porque el dinero no me importaba y lo que yo quería era que ellos estuvieran bien.  Pero en algún lado del camino me perdí y éste era tan oscuro que agarré por un sendero que no debía.  Estoy tratando de volver al principio, pero DEBO asumir que no puedo sola y sobre todo , yo tengo que convencerme de que ya estuvieron bien 2 años y pico de partirme el lomo para nada.  Les tengo que pasar las cuentas a mis carnales, pero TENGO QUE DEJAR DE SENTIRME CULPABLE POR ELLO. 

El viernes, S. estaba medio malita y A. quiso que la lleváramos con la pediatra.  Gracias a Dios no tenía nada grave, sólo algo que comió le cayó mal.  Aprovechamos para hablar del nacimiento del nuevo bebé y saber los honorarios de la Dra.  ¿Cómo expreso la alegría y a la vez la pena que me dio que nos dijera que nos va a cobrar la mitad de lo que acostumbra?  Es un buen paro el que nos hace, pero acá va otra vez: me dio vergüenza no insistirle en “no, por favor, te pagamos tus honorarios completos”  Como si estar jodido fuera un pecado.

En unos días es el cumple de S. y este año, a falta de mosca, lo va a celebrar en la escuelita: habrá una piñata, algunos dulces y un pastelito.  That’s all.  Estoy contenta porque hice yo las invitaciones (y me quedaron bonitas, bonitas) y estoy haciendo las cajitas para los dulcecitos: todo con material que tenía en casa, algunos en espera de ser reciclados.  En lo único que estamos gastando es en piñata, dulces, pastel y juguitos.  Los dulces serán comprados a granel y los juguitos en cajitas.  Lamento haber decidido a útimo momento celebrarla, porque de otra forma podríamos haber ido comprando las cosas de a poco, pero la lección que aprendo hoy es:

ORGANIZAR ME AYUDA A NO GASTAR DE MÁS

Esto que puede ser elemental para cualquiera, no lo es tanto para mi, o tal vez sí, pero por encimita.  Como que es un concepto que no tengo integrado a mi mente.  De hoy en adelante será casi una meta, organizar mi tiempo y mis necesidades con la mayor antelación posible.  El sábado llamó mi papá para ver si podíamos vernos el domingo y le dije que sí.  En la tarde, llegó A. diciéndome que nos esperaban a comer (casi cenar) en casa de sus tíos.  Estuvimos ahí hasta la nochecita y el domingo en la mañana yo tenía cosas pendientes que hacer de la fiestita y no tenía ni madres en la despensa para desayunar ni cocinar.  Lo más fácil fue ir a echarnos unos tacos al mercado y comprar cecina, longaniza y nopales para hacer unos deliciosos taquechis.  No fue la comida más barata que pude haber preparado, pero por falta de tiempo y por la confirmación de que mi hermana y familia venía también a comer, fue lo más rápido de preparar.  Vemos si me hubiera organizado con más tiempo:

- El permiso de la escuela lo habría tenido con, almenos una semana de anticipación.

- Las invitaciones habrían estado hechas y entregadas el viernes pasado.

- La lista de comidas la habría hecho a más tardar el viernes en la mañana.  Las viandas compradas el viernes en la tarde (al menos frutas y verduras)

- Al llamarme mi papá no habría tenido problema en organizar un menú rápido para el domingo, aún cuando mi hermana me hubiera confirmado su asistencia el sábado en la noche (como lo hizo).  El domingo en la mañana habría preparado algo para desayunar en casa y con calma habría preparado la comidina, pero sin la presión de que tenía que terminar las invitaciones de la fiestita de S. para hoy. 

- Los dulces, como dije, se habrían comprado con anticipación y no estarían pendientes para hoy.

- Mi mayor trabajo pendiente sería terminar las cajitas de los dulces y guardar.

El gran problema es que pocas veces nos enseñan a organizarnos y a planificar.  Lo tengo que tener muy presente, porque ya vienen las navidades, 5 meses se pasan rapidísimo y es una época en las que siempre quedo con agujeros financieros en todas partes.  No estoy dispuesta a seguir echando tarjetazos para cumplir con regalitos y no quiero que mi aguinaldo se vaya en comidas ‘porque es una vez al año y quiero darles y darme el gusto’.  Este año quiero tener regalos comprados o hechos y envueltos desde una semana antes  y quiero sobre todo estar con todos mis sentidos puestos en que el bebé, si Dios quiere, empezará a ir a la guardería en febrero, será otra colegiatura.

DEBO ORGANIZARME, PLANEAR, PAGAR TARJETAS EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE Y NO GASTAR EN COSAS QUE NO SON INDISPENSABLES.

 

 

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.