Miseria Espantosa

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DOÑA ANGUSTIAS

In análisis, cero varo on 20 noviembre 2009 at 00:43

Más de un mes sin escribir aquí; se entenderá que andaba con el cansancio a todo lo que daba y con la cabeza puesta en otra parte.

Nació mi bebé, todo bien gracias a Dios.  Pero económicamente andamos arrastrando la cobija; bueno, yo ando arrastrándola, porque mi viejo la arrastra pero no pone empeño en solucionarlo, as usual.

Resumiendo: mi cuñado nos prestó el dinero para cubrir todos los gastos de hospital y médicos.  Recibimos un regalito de mis suegros, teníamos un poquito que nos regalaron en el baby shower y mi papá ¿nos regaló? ¿me devolvió? $2000.  Nos alcanzó para hacerle el estudio a la bebé, para comprarme una faja postparto, para que A. comiera mientras estábamos en el hospital, para pagar el carísimo estacionamiento y para otros gastitos que flotaban por ahí, aparte de pagar la mitad de renta que le corresponde a A. porque él no tuvo dinero para hacerlo :(

Armé un presupuesto con el bono que me dio mi jefecín y todo andaba de perlas, pagué algunas cosas pendientes, como 3 bimestres de agua, pero en alguna parte perdí dinero; no sé qué hice mal, pero el caso es que me falta dinero  Bueno, no fue malgastado simplemente no sé en dónde está, a dónde fue a parar, pero en fin.  El caso es que todavía que me queda parte de ese dinero y ya estoy empezando a sufrir desde ahora porque me alcanza para cubrir gastos hasta diciembre (no todos, pero parte de ellos sí).  Pero si mi jefe no me da aguinaldo en diciembre ¿que voy a hacer?  Hoy me puse a hacer cuentas de los gastos de enero, considerando que la bebé empiece a ir a la guardería, y me faltan más de 2 mil pesos.  ¿De dónde los saco?  O sea, ya vi que el problema más grande no son las tarjetas, sino que mi sueldo sólo no me alcanza para cubrir mis gastos mensuales.  Qué horror, tengo miedo.  A A. no le ha ido bien en la chamba, y para colmo desde que nació la gorda anda desganado y esto se está reflejando en su desempeño.  Él mismo dice que anda muy pendejo, entonces estamos cagando la sopa porque si a él le va mal vamos a estar recontra jodidos peor de lo que ya estamos.  Pero el pobre sigue sin hacerse cargo de su situación, sigue gastando a lo tonto en la tiendita, sigue pensando en qué comprar, insiste en que tenemos que cambiar la camita de S., y ahora uno de sus hermanos se va a ir a Los Ángeles y ya le pidió que le consiga unos CD’s… WTF?  Está loco pobre de mi niño pero está evadiendo gacho la realidad.  Aparte, hace unas semanas llegó con un par de tenis nuevos, de esos que le dan para pagar en cómodas ‘cuandomeacuerdo’.  Yo no he hablado con él porque sé que no me va a hacer caso, que le va a entrar por uno y le saldrá por otro, pero de alguna manera tengo que hacer que se haga consciente de su (nuestra) situación.

Hace meses dije que iba a poner todo mi empeño en amamantar a mi bebé entre otras cosas por lo cara que es la fórmula y para que no se estuviera enfermando como S.  La realidad es que no he podido hacerlo (no voy a extenderme aquí por ser un tema muy doloroso para mi por cuestiones que no tienen nada que ver con las finanzas), así que un gasto más a la cuenta.

Gracias a Dios, la renta no va a subir este año.  Gracias, gracias Dios mío.

Como por obra y gracia, desde octubre mis hermanos empezaron a mencionar que no tenían dinero.  Mi carnal iba a hacer una comida con motivo del cumpleaños de mi mamá y a la mera hora me dijo que no tenía dinero (lo peor fue cuando mi papá me llamó para decirme que venía y la comida la tuve que organizar yo.  WTF again?)  Y mi carnala ya van varis veces que menciona que no tiene dinero y para colmo el día que nació la Bebé perdió o le robaron no sabe, $500 de su jefe, y según ella lo tuvo que reponer y el resto de la quincena se iba a morir de hambre.  ¿Será tan así?  No sé, pero parecería que se pusieron de acuerdo para cerrarme las puertas antes siquiera de que yo me acercara a tocar.

Ahora me angustia el tema de la Navidad.  S. ya tiene 3 años y es consciente de qué pasa en estas fechas.  Suponiendo que algunos regalos los pueda hacer yo reciclando algo de las mil porquerías que guardo en casa, pero yo quisiera comprarle algun juguete de los que ve en la tele y que le gustan; además necesita ropa toda la que tiene le va quedando chica: los pantalones le quedan de brincacharcos, algunas playeras ya le lastiman en la axila, para todo andar tiene 2 pares de tenis y un par de zapatos blancos, that’s all.  Estaba pensando que SUS regalos lo podemos comprar en Wal Mart si hay alguna promoción sin intereses, ni modo, tampoco pienso comprar media tienda, sólo algunas cosas.

Yo necesito zapatos negros para enero.  Ya conté que los que tenía se partió una suela a la mitad y ya los tiré a la mierda porque aparte los odiaba 8)

En definitiva, si este diciembre no nos llega aguinaldo va a ser una temporada muy difícil, y hasta mrzo que me toque el bono nuevamente voy a pasármela pasando aceite.

 

UNA CARTA QUE PODRÍA SER ASÍ

In planes on 30 junio 2009 at 22:06

Queridos hermanos:

Lamento molestarlos con estos temas que a nadie nos gusta tratar y menos nos gusta que nos vengan con sermones y cantaletas sobre lo mal que nos ha ido.  No nos gusta, no ME gusta, pero tengo que hacerlo.  Mi situación económica no da para más.  Se preguntarán ¿y a mí qué? ¿quién te mandó a quedar embarazada?  Incluso me podrán decir “Nosotros no te pusimos en la situación en la que estás”  D., tú me podrás decir incluso que no estuviste de acuerdo y me lo hiciste saber, pero hace 2 años y medio mi mundo se cerró como nunca y creo que merezco que me escuchen (o me lean más bien):

Después del día que papá habló con la T. y con nosotros 3, buena parte de mis pensamientos se fueron a cómo iban a vivir la T. y E., cómo íbamos a hacer para mantenerlos, dónde y en qué condiciones iba a estar el depto. a donde se mudaran.  C., tú te la pasabas todos los días buscando deptos., donde fuera, que al menos en el anuncio se ajustaran a las necesidades de mamá, cuya única exigencia fue: DOS RECÁMARAS, NO PUEDO DORMIR EN LA MISMA PIEZA QUE M., CON EL RUIDO QUE HACE CON LA BOCA DORMIDO.  Vimos algunos, unos terribles, otros que sí se ajustaban pero la lista de requisitos era de dar risa.  A la par, todos los días recibía tus llamadas, C., preguntándome qué íbamos a hacer y diciéndome que le insistiera a mamá que fuera empacando cosas y deshaciéndose de lo que no sirviera, al mismo tiempo que me recordabas que iba a pasar un mes más, que iba a haber que pagar de renta en Antillas y que era urgente que se salieran de ahí.  A. me propuso vivir con mamá y con E. temporalmente, mientras papá encontrara trabajo y se estabilizara (que en un principio la ayuda que él nos pidió fue en ese sentido: ayudarle con la manutención de los dos mientras él conseguía algo) y yo me negué por dos razones: primero, porque al vivir nosotros con la T., papá iba a ver resuelto su problema y se iba a olvidar.  Y segundo me negué porque mi relación con mamá mejoró muchísimo a raíz de que yo me fui a vivir con A.  Volver a convivir a diario con ella, y bajo el mismo techo, iba a significar estarnos peleando a cada rato por pendejadas y teniendo que soportar que se ofendiera por estupideces y me dejara de hablar por 3 días (como de hecho sucede, ambas cosas). 

Pero la verdad es que la presión fue demasiado fuerte para mí, me asustaba en qué condiciones iban a vivir y sobre todo qué tan lejos se iban a tener que mudar.  No quería por nada del mundo que se fueran lejos y solos y me quedaba clarísimo que de los 3 con los que menos broncas iban a tener para convivir era con nosotros.  Así que decidí aceptar la solución del C., auqnue significara que esto iba a ser de por vida.  Las cosas no parecían difíciles vistas con varios edificios de por medio, pero la realidad es otra.  No voy a mencionar nada más sobre la convivencia, que es de por sí difícil.  Pero en cuestión de dineros la estamos pasando muy mal. 

 Aparte de que, obviamente, los gastos aumentaron al vivir 5 y de que nuestros sueldos siguen igual (bueno, el C. va y viene ahora trabajando por su cuenta), nos hemos visto en la necesidad REAL de echar mano de vez en cuando de las tarjetas de crédito.  Y no es para comprar caprichos o para gastar a lo estúpido, es que a veces tenemos que llevar a S. al pediatra y no hay con qué pagar la consulta o las vacunas y las medicinas, a veces no tenemos ni para hacer la despensa (que no compramos tampoco nada ostentoso) y si por ahí están pensando en la pantalla de televisión, déjenme decirles que hemos pagado 1/4 parte del precio en que se la vendieron al C.  Otros gastos fuertes que tuve con una tarjeta fue 1º cuando papá iba a poner el restaurant; me pidió prestado para dar la primera renta y comprar las viandas para los primeros días.  No tenía cómo prestarle, así que saqué de la tarjeta: $5,000 con su comisión correspondiente y el aumento de intereses, con la consigna de que mensualmente me tenía que ayudar a cubrir el extra que me iba a venir de pago mínimo.  Papá me pagó de esa deuda $3,000, 500 cada mes, porque después vino el accidente de A. y otra vez, me pidió prestado y lo hice de la misma manera, la misma cantidad, los mismos intereses y comisiones, con la excepción de que esta vez el pago (sumado a lo que faltó del préstamo anterior) lo he tenido que hacer yo (y ya se imaginarán a cuánto subió el mínimo).

No les voy a negar, me siento muy enojada con todo y con todos.  Nos metimos en esto tratando de solucionar de la mejor manera un problema que nos incumbía a más de uno y las cosas no han salido para nada como esperaba.  Mi estado de ánimo ha pasado por ocho mil fases distintas: he estado ansiosa, he puteado, me he enojado, he estado triste, no he podido dormir, a veces parecería que las cosas no van tan mal y estoy contenta, pero después sale algo que me manda de un porrazo al piso.  Sé de antemano que ninguno de nosotros 3 tenemos la vida fácil, todos tenemos gastos, pero si les pido ayuda es porque la T. y E. no son exclusivos míos.  De verdad que si no viera mi situación tan difícil ni siquiera les mencionaba nada de esto, pero ya no puedo más, no tengo de dónde cortar gastos, todas las semanas el sueldo se me va en pagos y pagos; el único ‘lujo’ que nos permitimos es Cablevisión, y si por mi fuera lo sacaría ya mismo, pero los otros 4 no pueden vivir sin tele, y además, después de todo es UN SOLO LUJO y no representa un gasto tan fuerte. 

La ayuda que les pido no es si de vez en cuando les sobra y me pueden dar, perdonen que se los diga, necesito dinero con el que pueda contar todos los meses para cubrir gastos de la casa, lo que sea será de ayudar, pero tiene que ser constante.  La T. recibe su pensión, la pensión de E. y dinero que el C. le da semanalmente y de eso ella compra algunas cositas para E., sus medicinas y por ahí algo más que necesite, lo demás lo guarda para que el guacho alguna vez se pueda hacer su soñado viaje a A.  Yo calculo que al mes, entre las 3 cosas recibe $2,500, yo no veo ni un quinto de ahí, y como siempre se está quejando de que no tiene dinero, pedirle parte de lo que recibe es meterme en más broncas con ella.  Bueno, ustedes la conocen, no?

Perdonenme por venirles con esto y alterarles el orden emocional.  Se los repito, no lo haría si no estuviera tan ahorcada.

TIRAR TODO A LA MIERDA QUIERO

In cero varo, desahogo, tarjetas on 8 junio 2009 at 20:09

Hoy no estoy de especial buen humor, todo lo contrario, estoy que me lleva la rechingada.  Tengo ganas de patearme el culo hasta cansarme, lástima que no me alcanzo. 

Viernes: llamo a mi hermana para pedirle prestada una falda equis para ponerme en los XV años.  Pensaba llevarla con una blusa horripilante que tengo por ahí guardada, pero para la fiesta podía servir.  Hablé con A. para ver si podíamos ir por ella en la noche.  En la tarde, A. pasa por S. y por mi: fuimos a Suburbia a comparme un pantalón porque ya no tolera que ande con las mismas garras todos los días.  Mientras yo me probaba la ropa, él fue a crédito para saber qué había pasado con la tarjeta que tuvimos hace tiempo.  Le dijeron que había sido cancelada, hizo otra solicitud y le daban respuesta en 40 minutos.  Lo digo con honestidad y con vergüenza: al pensar en tener de nuevo la tarjeta me brillaron los ojitos, me encanta comprar ropa, así que me hice muchas ilusiones.  El pantalón que me quedó lo pagó él en efectivo (muchas gracias) y quedamos en que al día siguiente volvíamos para ver si teníamos otra vez el crédito o no (yo ya planeaba todo lo que me (nos) iba a comprar, soy repugnante).  Fuimos por la falda, la cual no me entró.  Mañana veo qué hago. 

Sábado: después de un compromiso que tuvimos en la mañana (en el cual estrené el vestido que me convenció de comprar en Liverpool), llamamos a Suburbia.  ¡Gracias, Dios mío!  El crédito no se aprobó PERO se mandó a una segunda revisión para que el banco investigue (por favor, Dios mío, que ahí quede la cosa, que no llegue a nuestras manos el plástico maldito).  ¿Qué hacemos?  Vamos a Liverpool.  Busqué y busqué y encontré un vestido que me gustó y me quedó.  Lo malo es que costó como $900, lo bueno es que no es de embarazada, así que lo podré seguir usando, y por supuesto en el aniversario en julio lo usaré otra vez.  Lo malo es que fue pagado con la tarjeta de Liverpool a 13 meses sin intereses.  OK, me solucionó el problema, pero la cuenta no baja, sigue subiendo.  Aparte, decidió comprarle a S. Madagascar 1 y 2, mismas que la criatura ni se ha dignado a pelar.  Resultado de la visita a la tiendita: $93.61 más al mes que tenemos que pagar.  $46.8 cada uno.  Es poco, pero me atormenta.

Este fin de semana fue caótico para mi monedero: gastos en el super, le presté $100 a mi mamá para que compara algo de comer para ella y para M. (más bien le regalé), el resto del dinero se me fue en gastitos pendejitos por acá y por allá, todos o casi todos de comida.  Me odio profundamente.  Además fuimos a Walmart.  $150 míos en efectivo, $350 de A. en efectivo, $485 a la tarjeta.  Estoy verdaderamente estúpida, no sé cómo me puedo bloquear de esa manera.  Y para acabarla de amolar, hoy no me traje comida, así que gasté comiendo mierda $47.

P.D. Se supone que los recibos de luz ya llegaron, pero no tenemos el nuestro.  Me castañetean los dientes de miedo.

NO HAY REPUNTE

In cero varo, desahogo, gastos on 3 junio 2009 at 22:07

Todo lo contrario, no sé qué mierda me metí que pensé que en el banco tenía unos 2 mil pesos y ¡sopas! hoy chequé mi saldo y tengo como 850 nada más.  Si 2 mil es muy poco, con 850 me siento en la calle.  Y con el embarazo y los gastos que vienen no es para nada una buena noticia.

Ayer Dios me hizo un inmenso favor, bueno dos.  Primero, me iluminó para que los pantalones que no me quedan ni siquiera ‘con sin embarazo’, los arregle como le arregló los suyos a Mabel su mamá, así dejo de parecer estampilla, como me dijo A y no desembolso más que para la tela del frente.  El segundo favorzazo fue que cuando le comenté a A. sobre esta idea, tuvo la ocurrencia de ir a Liverpool a buscar 1 pantalón nomás, y ahí es donde entra Diosito: no encontré nada que me gustara, ni pantalón ni nada para los putos XV años del sábado, así la tarjeta sigue como está.

Ayer me llamó mi papá; habamos muy poquito porque se le descargó el teléfono, pero no lo escuché bien.  Para empezar, me llamó desde su casa poco antes de las 10 de la mañana; no sé qué estaba haciendo ahí a esa hora, debía estar en el negocio.  Me da miedo que o esté enfermo o muy adolorido de algo y no haya podido ir, o que haya tenido que dejarlo.  Económicamente no le da nada el negocio, al contrario, hasta tienen que apoyarlo del otro negocito para pagar algunas cosas, pero la inactividad mata a mi padre y si va a estar desesperado, mejor que sea ocupado en algo.  Alcanzó a comentarme que no se han cambiado de casa porque deben rentas, no sé cuántas ni de cuánto, que su amigo V le había prestado para pagar algo pero que él cree que es el último préstamo que le hace.  Tengo miedo de que me vuelva a pedir a mí, porque con todo el dolor de mi corazón y toda la culpa del mundo le tendré que decir que no puedo.  La deuda que tengo con Banamex es en parte por haberle prestado a él en dos ocasiones; pudo pagarme una tercera parte del total, pero después las cosas fueron en picada y ahora yo estoy pagando el dinero que retiré, más los intereses.  No puedo de ninguna forma (no porque me niegue, sino porque no tengo cómo) pagarle a Banamex más de lo que le estoy pagando actualmente.  Con grandes esfuerzos pude bajar el mínimo de 1600 a 1400 y aún así me está costando mucho cubrirlo.  Entiendo que sea conmigo con quien se sienta más en confianza para pedir prestado, pero simplemente yo ya no puedo ayudarlo.  Estoy haciendo más que nadie en mi familia para arreglar una situación que se presentó en octubre de 2007 y no puedo más.  Esto es por el lado de mi papá.

Por el lado de mi mamá, no sé si lo comenté en algún momento, A. le da semanalmente $300 para sus gastos, además de las pensiones que reciben ella y mi carnal.  Al mes se anda embolsando, calculo yo, unos $2,500.  ¿A dónde re cuernos se va ese dinero?  No lo sé y me dan ganas de entrar a romper las paredes cada vez que pienso en ello.  Sé que una parte de lo que le dan a mi hermano ella lo guarda para que ‘algún día’ pueda hacer su deseado viaje al extranjero, pero es que quiero dejar en claro lo infame que me parece esta situación:

Entre A y yo estamos dándole a mi mamá y mi hermano algo de lana, casa, servicios y comida de vez en cuando (porque a veces entre semana hago comida para las dos o ella se cocina algo que ella compró, o a veces le dejo comida y ella come otra cosa; mi mamá es así).  Mi mamá no tiene que preocuparse por desembolar ni un quinto para el gas, la luz, el teléfono, el agua, cablevisión, nada, como sí tenía que hacerlo cuando mi papá la mantenía.  O sea, ese dinero mensual que ella recibe va para comprar jamón y queso para M., pan, la comida de su pinche perra, alguna medicina de vez en cuando, leche para ellos 2 (1 ó 2 litros a la semana), fruta para los jugos de M., el jabón y papel higiénico del baño de ella, el shampoo y jabón de baño de M. (estas cosas porque ella así lo considera, no porque tenga límites con lo que compramos nosotros), el pago de la comida de M. en la escuela, y alguna que otra cosa que haga falta en casa, como aceite, jabón para los trastes, para la ropa, suavitel, pan bimbo, en fin, cositas así.  ¿Da para que al mes se gaste $2,000?  Supongamos que ahorra $500 al mes de lo de mi hermano, ¿el resto se justifica con estas compritas?  Bueno, este es el punto Nº 1. 

Punto Nº 2, yo tengo una necesidad urgente de ahorrar dinero para médicos y hospital.  Tengo 4 meses para juntar, calculo yo, $40,000 (estoy suponiendo que va a ser cesárea otra vez, así que pienso en el costo del hospital, de mi doctor, anestecista, ayudante y otro que no me acuerdo qué pitos toca, aparte la pediatra, mi querida C., y quizá alcance para hacerle de una vez al bebé el tamiz neonatal)* 

Punto Nº 3.  El sábado en la tarde A. le dio dinero a mi mamá, el domingo nosotros no comimos en casa, tuvimos una fiesta infantil, así que mi mamá debe haber comprado algo para comer.  Supongo que debe haber preparado filete de res al horno con papas, una crema de alcachofas y debe haber hecho un postre exquisito porque el lunes al mediodía me dijo “Ya no tengo ni 5″.  Se me cayó la quijada al suelo.  Pero bueno, no es ese el punto, sino que a M. no le han depositado su pensión y mi mamá no tiene dinero para nada, porque no quiere tocar lo que tiene guardado de mi hermano.  Yo tampoco tengo para darle; es decir, lo que tengo es parte de la renta y sé, porque así ha sido siempre, que si tomo de ahí para prestarle, adiós, no lo vuelvo a ver y, honestly, ya me cuesta mucho guardar.  Así que con la pena, pero no puedo socorrerla esta vez, ni quiero hacerme problema, o sea, ¿por qué me tengo que seguir desbalanceando yo, con la necesidad REAL Y URGENTE de ahorrar, cuando ella se rehusa a sacarle dinero a mi hermano por un puto viaje que lo más seguro es que nunca se realice (porque se tendría que ir ella también y no veo cómo)?

Me hace sentir muy mal pensar en esto, en los problemas de mis padres y no poder ayudarlos como los ayudaba antes, que les compraba cosas o les prestaba, más bien regalaba, dinero.  Ya no puede ser así y lo peor de todo es que estoy segura que mi mamá piensa que soy una culera por no mostrarle interés en sus problemas financieros, pero yo sé que la raiz de mis problemas económicos actuales son ella y mi hermano.  Me da rabia que mis hermanos no pinten en esto, que no sean opciones para acercarse a pedir ayuda.  A veces me siento tan ahogada que no puedo dormir, estoy de malas con mi mamá y con M. y me dan ganas de largarme a otro lado, desaparecerme con A. y S. y que no vuelvan a saber de mi.  Si fuera una mal parida no me costaría ningún trabajo tomármelas y no volver a saber nada de ellos.

Pido perdón por este deshago; es un tema que me pone mal con mayor frecuencia de la que quisiera.  Ya estoy viendo que el dinero que no podamos juntar, A. lo va a pedir ‘prestado’ y eso tampoco me gusta.  No puedo exigirles a mis hermanos que me ayuden a mantener a nuestra madre y nuestro hermano porque yo solita me puse en esta situación, así que no sé dónde vamos a parar.

* Hago estas cuentas y estoy al borde del llanto.  ¿Cómo?  ¿De dónde?

CATASTRÓFICO

In gastos on 6 mayo 2009 at 21:01

Abril fue un mes desastrozo para mis finanzas. Afortunadamente ya terminó:

- no llevé el registro de mis gastos

- tuve que poner dinero de mi bolsa para cubrir el pago de Liverpool que le correspondía a mis suegros porque mi maridín se gastó lo que ellos le dieron

- pagué yo sola la luz

y en la comida gasté bastante más de lo normal: estuve comiendo en la calle porque me daba fiaca pensar en qué hacer de comer y peor aún, cocinar.

Para acabarla de amolar, mi maridito se empecinó en comprarme un celular porque el mío ya no daba más.  ¿Cómo lo compró?  EXACTO!!! a meses sin intereses: “Yo lo pago, no puedes seguir con ese pinche celular y menos ahora”  Aunado a esto, yo necesitaba un pantalón de maternidad.  De los 3 que guardo sólo uno es usable, los otros dos son repugnantemente incómodos, definitivamente (y juro que no es capricho) necesitaba otro.  Y ya que estábamos ahí, encontró un vestidito muy mono y me dijo “necesitas algo para la fiesta de mis tíos” y sí, es cierto.  La joda es que la fiesta se pospuso hasta quién sabe cuándo y ni modo que salga yo a trabajar con el vestidito y luego me lo ponga para ir a la fiesta, verdad?  A lo mejor ni siquiera uso ese, no me parecetan formal.  Ya veré como anda la panza y el bolsillo para entonces.

El viernes tengo consulta con el ginecólogo.  Mi viejo me dio $500 para que los use como quiera.  Yo creo que los voy a usar para pagar la consulta.

¿Qué más?  Nada más, mis deudas no han hecho sino crecer o bajar centavitos.  Es desesperante.

I’M IN TROUBLE

In cero varo on 3 marzo 2009 at 17:33

Tengo la mitad de la renta; no hay problema porque tengo una semana para juntar la otra mitad.  De ahí en fuera me deben quedar como 100 pesos en la cuenta, en el monedero no llego a $10… y ya!  Y tenemos estos gastos pendientes:

-Luz $2,200 y pico (que no es consumo real, odio a la compañía de luz, los odio de verdad) y el recibo venció hace casi un mes.  Urge pagarlo.

- Colegiatura de febrero: quedan pendientes de pago $700.

- Medicina de S. hoy tengo que comprarla otra vez.  Son $30 nada más, pero…

- Pastillas anticonceptivas. Las tengo que empezar a tomar mañana y cuestan como $150 o algo así.

- Cablevisión. $489.  Venció hace poco más de una semana y no tardan en cortarlo.

Después de separar esta semana lo que me falta para la renta, me queda casi nada para comer.  La solución más rápida que se me viene a la mente (y no sé qué tan buena) es vender chingaderitas que tengo en casa que no uso.  Sería lindo animarme a hacer pasteles, panes o algo y salir a vender, pero no tengo cara para eso, me faltan huevos, señores.

Gracias a Dios a A. le ha ido bien las últimas semanas y ha pagado algunas cosas pendientes; de hecho, creo que la luz la va a pagar él.  Me da pena, aunque no debería, cuando yo he recibido bonos o aguinaldo he cubierto un chingo de veces cuentas que de otra forma no podíamos pagar, y no le he pedido a él ni un centavo; le he metido lana a las tarjetas yo solita y no le he reclamado nada, así que ahora no tendría porqué molestarse (no sé si se moleste, pero no tendría que)

A lo que vine: son poco más de $3500 que no tengo ni sueño tener en el corto plazo.  Los años anteriores me ha tocado un bono en marzo, y no creo que este año vaya a ser igual; mi jefe ha gastado un putamadral de dinero (que no es mi problema, verdad?) y no creo que me vaya a dar ni máis por ahora, pero qué bueno sería…

 

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