Miseria Espantosa

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In planes on 5 octubre 2009 at 21:23

Hace unas semanas, mi jefe se tomó unos días de descanso, por lo que cobré una semana por anticipado.  Según yo tenía todo bien separadito, pero a la mera hora, ¡cuas! ‘tuve’ que echar mano de lo que tenía para la siguiente semana (cosa muy normal en mi).  Bueno, por esa razón me descontrolé y dejé de echar la moneda diaria a la cajita (a la cual he tenido que seguir recurriendo y que me ha salvado más de una vez).  Esta última ocasión aprecié realmente lo que vale tener ese fondito, que podría ser como un tipo de mini fondo de emergencia, ya que sin él no habría tenido para cubrir la parte correspondiente a Walmart que le toca pagar a el D., el amigo de A. y que no ha aparecido.  Hoy volví a apreciarlo, aunque lamenté no tenerlo, ya que tuvimos que llevar a S. con la pediatra (nada grave, gracias a Dios), y no nos quedó otra más que echar mano de lo que nos dieron en el baby shower.  Hoy mismo empiezo con el fondito de moneda diaria de nuevo; no sé si lo pueda ahorrar definitivamente o si tenga que volver a echar mano de él, pero es mejor tenerlo en definitiva.

Ayer le pregunté a A. lo que tanto temía: ¿cómo le vamos a hacer con el hospital? y la primera respuesta que me dio casi me tira de la cama: “Con la tarjeta, yo creo”.  No sé cómo habrá sido mi expresión, pero enseguida me dijo “O pidiendo prestado y pagarle a A. (su hermano)”  Esto me deja más tranquila que echando mano de la tarjeta.  Creo que ya tomé la decisión definitiva sobre qué hacer con el bono de septiembre, cuando me lo den.  Le voy a meter el 80% a Banamex y el resto lo voy a guardar en mi cuenta para lo que se ofrezca.  Haciendo esto, el pago mínimo mensual bajaría a $380 más o menos, es decir, me quedarían libres como $900 y de ahí le podría ir pagando a mi cuñado, sin desbalancearme.  Además, tengo pensado hacer otra cosa, los siguientes bonos, a partir de diciembre, divirlo en 3 meses (todavía no soluciono qué voy a hacer con las otras 2/3 partes para no gastarlas antes de tiempo), así sería como tener el sueldo aumentado y poder salir adelante cada mes sin sentirme ahorcada.  O bien, puedo destinar una parte a ahorro sin posibilidad de tocarlo y el resto dividirlo en 3 y usarlo cada mes.  El caso es que en febrero o quizá desde enero, tendremos que pagar la colegiatura de bebé en la guardería y necesito tener dinero disponible para eso.

La semana pasada llegó el recibo de la luz y vino más alto que la vez pasada: $520.  Me sorprendí y me decepcioné, pero hoy me acordé qué fue lo que pasó: en este bimestre, mi mamá estuvo haciéndose unos fomentos en la rodilla con la plancha muy caliente; no sé cuántos días los hizo, pero han de haber sido por lo menos dos semanas, y ya sé que la plancha gasta muchísima energía.  Ni hablar, ni repelé, porque si me pongo a mentar madres no termino y no soluciono nada.  En el gas veremos cómo nos va; si bien mi mamá le ha estado cocinando al topil, yo llevo dos semanas comiendo en la calle.  Sé que me estoy gastando más dinero comiendo en la calle, pero el tema es que ya no puedo con las bolsas y andar cada fin de semana entre mercado, salchichonería, tienda y recaudería me deja agotada.  Sorry, son 36 semanas ya y no aguanto mucho, eso tengo que tenerlo claro.  No me gusta comprar en el super porque es más caro, pero quizás debería considerarlo porque aun costando más que el mercado, sería, creo yo, más barato que comer en la comida corrida (y de paso le dejo de ver la jeta de malcojida a la dueña, qué tipa tan asquerosa, por Dios)

LO VEO Y NO LO CREO

In análisis, desahogo on 18 agosto 2009 at 22:08

Ayer fuimos a Liverpool a pagar.  Con parte del bono que mi jefe me dio el mes pasado liquidé varios segmentos a meses sin intereses y el segmento de presupuesto.  Qué bonito siento.  En septiembre tendremos que pagar cada uno $500 y en octubre unos $420 o algo así.  Soy feliz-iz-iz.  Hacía muchísimo tiempo que la cuenta no estaba tan bajita.  Pero mi marido tiene un severo problema.  Me pidió si podíamos comprar un DVD de Michael Jackson para S.  Con cara de resignación acepté.  Pero donde no se midió fue cuando me mostró un DVD en $800 con el 40% de descuento y a 13 meses sin intereses.  Mi primera respuesta fue: “Acuérdate que en febrero vamos a empezar a pagar otra colegiatura”.  Se fue a pagar el video y regresó de jeta; le dije que no se enojara pero me contestó de mala manera que tarde o temprano íbamos a tener que comprarlo* y le dije “Tenemos 3 años así, y para eso mejor no le hubiera metido dinero a la tarjeta y lo metía a la cuenta de ahorro para pagar el hospital”  Ya se quedó muy tristecito y no me dijo nada más.  Sé que me debe estar mentando la madre por negarme pero me vale gorro porque el mes que viene me va a adorar por tener que desembolsr solamente 500 pesitos para pagar esta cuenta.

Estuve checando mi estado de cuenta de Walmart y me toca pagarle $615; esto por una mensualidad sin intereses de $234 y un gasto que hicimos a principio del mes pasado para comprar el pastelito y algunas cositas para el cumple de S. en la escuelita (que super valió la pena, no me arrepiento para nada, sólo procuraré programarme para que el año que viene lo pueda pagar en efectivo y con anticipación.  He aquí otro ejemplo de desorganización).  Para el mes que viene, si seguimos sin usarla (siempre tengo este miedo) pagaré $100 que es lo que resta de esta mensualidad sin intereses.  WOW!  Qué mega respiro, que alivio tan grande siento.

Hasta hace una semana o menos hacía y rehacía el desgloce de gastos semanales planeado para unos 2 meses, más o menos y no había lugar para el gas, la luz y la colegiatura.  Los pagos de esto salían de poquitos, de que Andrés se aventara solo el pago de la escuela, etc.  Hoy rehice por quincuajésima vez este desgloce y cabe sin problemas mi mitad de la colegiatura y algunas semanas me sobra alguito para ahorrar, lo cual podré juntar para pagar la luz y el gas cuando lleguen los recibos.  Como dice el título de este post, lo veo y no lo creo.  Banamex todavía va a ser un lastre y lamentablemente lo que dejo de pagarles a las otras tarjetas no lo puedo usar en meterle a esa cuenta porque lo destinaré a recibos de servicios, pero siento que estoy dando el pago más grande desde que abrí este blog.  Y eso me da muchísimo gusto.

* El gran “problema” con el equipo de DVD es que, si bien en la sala tenemos uno, a veces S. quiere ver una película y la tele la están viendo mi mamá o M., entonces le decimos que espere a que terminen de verla ellos para poderle poner su peli.  A A. esto le parece molesto, pero yo creo que es mucho mejor que aprenda a tener paciencia y de paso respetar los tiempos y necesidades de los demás, que ponerle en la mano todas las soluciones.  Yo sé que A. piensa esto, pero le gana su compulsión por comprar.

 

BALANCE

In análisis on 17 agosto 2009 at 17:21

Hace 10 u 11 meses empecé con el esquema de mis gastos, a partir de que conocí el blog de So, Blog y Lana.  Estuve buscando los gastos que registré el año pasado y no encuentro el archivo, probablemente lo borré, una lástima.  Quería ver qué tanto se han modificado mis gastos desde entonces y en qué forma lo he hecho.  Como no tengo ese material, haré de memoria un brevísimo balance de lo que he aprendido en estos meses, y las acciones que más he cambiado:

1.  El uso de tarjetas ha disminuido mucho.  Sé que me falta una brecha por recorrer, en primer lugar porque no tengo fondo de emergencia para cualquier eventualidad y si se presenta algo urgente tendría que recurrir a ellas.  Pero lo bueno es que estoy consciente del daño que los plásticos y la desinformación han causado en nuestra economía y no estoy dispuesta a seguir con ello.  Ahora presto más atención a los estados de cuenta, hago cuentas y analizo qué nos conviene más; las cosas ya no se hacen la chilazo.

2.  Procuro ser más organizada en todo: en la ropa, en la limpieza, en las cuentas, en los tiempos.  Si soy organizada se ve reflejado en mi bolsillo, aunque sean pesitos.  Ejemplo: con tiempo limpio los tenis de S., con un trapito húmedo.  Si lo dejo al último, no encuentro el trapito y los limpio con una toallita húmeda, y esas cuestan MUCHO.  Anoche no me organicé mucho porque estaba cansada, así que hoy en la mañana me levanté tarde y no me dio tiempo de cocinar: hoy tendré que pagar la comida corrida.

3.  Reciclo cajas y papel.  Esto me ahorrará gastos en envolturas en Navidad y cumpleaños.  Y además ayudo al Planeta.

4.  Trato con todas mis fuerzas de usar todo lo que haya en la despensa y en el refri para comer.  No desperdiciamos.

5.  Comparo precios y calidad en los artículos que compro.  Si no hay una diferencia significativa en la calidad compro lo más barato.

6.  Me estoy empezando a tratar de hacer consciente de la importancia del ahorro.  Todavía me cuesta ahorrar porque no me conseguido ajustarme a un presupuesto, sobre todo por la cuestión de la alimentación y porque mi alimentación en sí es un desastre.

Es evidente que la inmensa mayoría de mi dinero todavía se va en pagar recibos y tarjetas, pero tengo una idea mucho más clara de qué hacer si tengo un extra, en qué aplicarlo para vernos beneficiados.

UN MERECIDO DESCANSO

In análisis, planes on 21 julio 2009 at 20:10

Bueno, tal vez no taaaaan merecido porque nadie me metió a fuerzas en la situación que estoy con las tarjetas, pero sí por el lado de mi eterno altruismo.

El domingo, A. fue a visitar a sus papás y se encontró con que una tía nos había dejado un sobrecito con un regalito.  Nos dejó mil quinientos PESOTES.  Se me pusieron los ojos cuadrados de la emoción, 1500 pesos no es cualquier cosa, pero cuando uno tiene tantas deudas se van como si nada.  La distribución fue: pagar el teléfono que ya estaba cortado, pagar el gas que ya estaba vencido, pagar Travel Pass y liquidar lo que debíamos de la colegiatura de junio.  Ahora que lo veo, solucionamos 4 problemas de un jalón.  Todavía nos sobró un poquitito para meterlo a la cuenta de ahorros.

Bueno, este fue un mini respiro.  Hoy llegué a trabajar y mi jefe me preguntó si ya me había dado mi bono de junio.  AAAAAAHHHHH!!!!!!!!!  he estado toda la mañana distribuyéndolo entre abonos, deudas y ahorro, tratando de hacerlo de la manera correcta y va a quedar así:

AHORRO: 33%

BANAMEX: 14%

LIVERPOOL: 20%

WALMART: 9.5%

COLEGIATURA: 11.5%

ULTRASONIDO, LISTA LIBROS, LISTA DE ÚTILES: 12%

Distribuir las cosas así me significarán un ahorro en pagos de tarjetas de más o menos $900 al mes, con la ventaja de que Walmart quedará casi en ceros (me falta pagar solamente 2 mensualidades sin intereses) y a Liverpool le voy a liquidar el poco saldo que tenemos en presupuesto.  ADIOS INTERESES DE ESTAS DOS TARJETAS.

Ayer le compré a S. un vasito para que se lleve a la escuela jugo o agua de sabor hechos en casa.  Resulta que todos los días se lleva un juguito en tetrabrick.  Aparte de que el dichoso jugo no sale nada barato, mi hiji se reusa a comer frutas y no toma nada de vitaminas, así que le haré yo el jugo o agua todas las mañanas para que se fortalezcan sus defensas.  Ahora nada más espero que no le sienta el sabor casero y se niegue a tomarlo.  Por lo pronto el vasito sí le gustó.

El viernes fuimos a consulta y hablamos con el Dr. sobre sus honorarios.  Está dentro de lo que yo calculaba, pero al anestesiólogo y al ayudante les había calculado más de lo que cobran, así que ya tengo claro cuánto nos costarán médicos y hospital: con cesárea $43,500, parto natural $40,500.  OUCH! pero no tanto como yo estaba calculando hasta hace poco.

Estos últimos días han sido bastante raros con respecto a la comida.  El viernes me traje comida de casa, aun cuando salgo de trabajar temprano.  Lo que pasa es que las últimas semanas salía y antes de llegar a casa me paraba a comer algo en la calle o me compraba porquería y media para calmar un poco el hambre y después al llegar a casa me compraba algo para prepararme y comer.  Bueno, el viernes me traje unos molletes para desayunar y papas con huevo para comer.  Lo ridículo de todo esto es que casi no sentí hambre durante la mañana.  Bueno, el sábado fuimos a la fiesta de aniversario de los tíos, así que en casa sólo desayunamos (tortillinas con frijoles porque ni a queso llegamos).  En la fiesta comimos alucinantemente rico: rollos orientales rellenos de cangrejo, crema de flor de calabaza con queso y filete de res en salsa de no sé qué.  Una delicia.  En la noche cené otra vez tortillinas con frijoles.  El domingo, para desayunar me encontré con que tenía unas tortillas en el refri desde hace unas dos semanas y estaban en muy buen estado, así que preparé chilaquiles (y como sobraron fue lo que cené anoche).  Como desayunamos bastante tarde, no comimos.  Mi mamá había hecho spaguetti con albóndigas, por si las dudas, pero yo no tuve hambre.  No me acuerdo qué cené, pero muy probablemente fueron más tortillinas con frijoles.  Ayer me traje para comer tortitas de papa con atún y jícama con limón, sal y chile.  Cené un bolillo con mantequilla.  Hoy me traje arroz con mostaza y dos huevos cocidos.  Tengo la despensa en un estado que me deprimiría, no hay cosa con cosa y lo que más me preocupa es que no he estado comiendo frutas ni verduras.  Prometo que este fin de semana sí iré a la recaudería a surtirme: mi lista de comidas para la próxima semana será más verde.  Pero esta creo que seguirá en el mismo tenor.  Mi enorme triunfo es que se me han antojado muchísimo unos tacos al pastor o unos tamales oaxaqueños y aunque he tenido el dinero para echármelos, me he aguantado.  De verdad, si alguien me lee, créanme que para mí es dificilísimo aguantarme las ganas de comer algo que se me antoje mucho mucho mucho.

No he dejado de pensar en la cosa esta de organizarme.  Lo he llevado a muchos planos en mi vida, no sólo el económico y descubro (oh, qué gran revelación!!!) que siempre es mejor ser organizado: en fechas, en papeles, en tiempos, en dineros, en ropa, en limpieza, en todo.  Al final siempre ahorramos si somos organizados.  Por ejemplo, si el closet de S. está hecho un desmadre, me tardo un siglo en encontrar unos calcetines limpios, esto me retrasa, salimos de casa más tarde y al bajarme del metro tengo que tomar un pesero para llegar más temprano al laburo.

Hoy me siento bien, estoy muchísimo más tranquila que los días pasados, pero depende de mí solamente hacer buen uso de mi dinero para que dentro de 3 meses no esté pensando otra vez en qué vender o empeñar para salir de deudas.

P.D. El domingo A. se puso a llorar porque está preocupado por su papá, por su reciente operación y porque no lo ve del todo bien.  Yo traté de hacerle ver que mi suegro está respondiendo muy bien y que es normal que todavía no recupere su fuerza: lleva dos semanas prácticamente postrado, aunque ese día ya había retomado sus actividades.  Me dijo que se siente muy mal también por su sobrino, que es el que ha estado echándole la mano a mi suegra y entrando al quite con lo que se necesite, y me dijo “yo debería de estar en su lugar”.  Le dije que a él le había tocado estar en otro lugar que no era tampoco nada fácil (o sea, viviendo con mi familia y lo que ello implica) y me contestó que él quisiera poder abarcar todo.  No hacía ni dos días yo había estado pensando en los inconvenientes de querer abracar todo y ayudar a todos.  No sé si sea posible que uno salga bien librado, pero en mi caso no ha sido fácil.

CALAMBRES

In análisis, desahogo on 16 julio 2009 at 19:40

Ayer llegué a casa y A. tenía muy mala cara, después de insistirle para que me dijera qué le pasaba, me dijo que estaba preocupado por el dinero.  Hombre, bienvenido! qué bueno es tenerte de este lado, le hubiera dicho.  Pero no, no le dije nada de esto, le pregunté qué pasaba (porque él se pone así en ciertas y determinadas situaciones nada más, no sufre por la falta de mosca) y me contestó que X refacción no se la habían entregado y no había podido terminar un trabajo (que le iban a pagar decentemente).  Hace rato me dijo que el dichoso aparatito se lo entregarán probablemente la semana que entra, así que supongo que tendremos un fin de semana de caras largas, porque no puedo ser indiferente a su preocupación y supongo que me enjetaré también.  Por un lado, mejoooooor, así nos veremos parcos en la compra del super este fin.  El otro día le comenté que tendríamos que hacer ajustes a las compras semanales y me contestó ¿en qué vamos a ahorrar, en un queso?  Ok, marido, búrlate, pero yo tomaré medidas, no sé cuáles aun, pero algo haré, y si alucinas que me ponga a comparar precios en la tienda ahora me alucinarás más, tenlo por seguro.

Hace unos días no mandaron la lista de útiles para el próximo ciclo escolar, con el anuncio de que necesitamos comprarle el uniforme blanco y unos shorts blancos para educación física.  Además, los ajustes para pagar en marzo y noviembre las colegiaturas correspondientes a los meses de vacaciones.  Si mi hija no toma vacaciones, ¿esto aplica igual?  No manchen, me cuesta un ovario pagar de a una y ahora tendré que pagar dos veces 2 meses juntos?

La carta que escribí para mis hermanos no la he entregado, quiero hacerle algunos cambios porque siento que hay cosas que no viene al caso mencionar, pero lo más importante es que no me he animado a molestarlos con este problema.  ¿Qué carajo pasa por mi cabeza?  Estoy rejodida por aventarme solita una bronca que nos tocaba a 3 y ahora me da penita molestarlos.  Estoy bien pendeja, me cae.  Estaba pensando pedirle a mi papá que hable con ellos, pero no quiero evadir este problema que es mío y además no quiero causarle más penas a mi padre (y sigo cargando yo con la mierda de toda la familia).

Me llegó el recibo del gas, con una tarifa decente por acaparar la lavada de platos.  Usé nada más un día el horno.

He estado fantaseando con la idea de que en estos días mi jefe me de el bono correspondiente a junio.  He estado haciendo cuentas con parte del dinero, y como siempre, iría a tarjetas.  Lo que aun no decido es si pagar a Banamex, cancelar la deuda de Walmart o bajarle a Liverpool.  Si optara por esta opción, al mes estaríamos pagando cada uno menos de $300, pero tendríamos el inconveniente de que al verla bajita otra vez, a A. le de por comprar a lo estúpido de nuevo y no es el caso (y ya sabemos que me cuesta poco aceptar)  Quizás definitivamente cancele la parte de intereses de Walmart y otra partecita la meta a Banamex, pero me sigue dando rabia que el mínimo baje tan poco.  Coño, ahora que lo pienso tenemos tantas deudas: el agua no la he pagado en lo que va del año (y esto es grave), la colegiatura la estamos pagando al vencer el mes y con enormes trabajos de A., el mes que viene toca pagar la luz y tiemblo.  El recibo del teléfono ya venció y no tengo programado pagarlo ni siquiera el mes que viene, el gas vence hoy, pero ese no hay tanto poblema porque no lo cortan luego luego.  Me odio, una vez más.  El presupuesto para mi gasto esta semana lo bajé a $300.  Al menos esta semana voy a pagar los pants de S. y mañana tengo cita con el ginecólogo, que hace más de 2 meses que fui.  Cuando vayamos hablaremos sobre sus honorarios para el nacimiento del bebé.  Ojalá nos hiciera un paro como la pediatra, pero lo dudo.  Para el inicio del próximo ciclo escolar hay que presentar la cartilla nacional de vacunación y debe estar al corriente.  No sé si las dos vacunas que le faltan son obligatorias.

Me voy, me cae que voy a revisar ahora mismo la carta, hacerle las modificaciones necesarias y mandársela a mis hermanos, no puedo seguir así.

BREVES

In desahogo on 6 julio 2009 at 19:01

En lo que va del año le he pagado a Banamex $10,791 y la deuda ha bajado $4,374.28.  ¿Queda alguna duda de lo asfixiante que me resulta esta tarjeta?  Y eso que en este tiempo no la he usado para nada, todo ha sido pagarle.

Mi carnalito está disfrutando de sus vacaciones, no sé si merecidas o no, pero allá está, lejos del mundanal ruido.  Hoy me acordé mucho de él y no en muy buenos términos, precisamente.  Al llegar a mi trabajo, me encontré con un mensaje en el contestador, de parte de Inbursa, diciéndome que mi carnalito debe X lana, que hace 40 y pico días que no paga, que le están solicitando un pago mínimo de X para normalizar su cuenta y que les haga yo el favor de transmitirle este mensaje.  Me cago en la rechingada.  Lo que me faltaba, que el cabroncito esté de vacaciones a todo dar, disfrutando de su camionetita adquirida recientemente y ahora yo tenga que aguantar a sus acreedores.  Obvio no me están cobrando a mí, pero qué joda que me llamen a mi chamba para arreglar asuntos suyos.  Hasta me dan ganas de amargarle las vacaciones y mandarle un mensajito diciendo: “Te están buscando de Inbursa, cabrón, que ya les pagues”

A modo de recordatorio para mi: NO ORGANIZAR ME HACE PERDER DINERO

TENGO QUE SENTARME CON ÉL

In cero varo on 18 junio 2009 at 21:48

Crceo que las cosas no van a cambiar nunca en tanto no le ponga a A. los números enfrente y vea cuál es nuestra realidad.  Después de las compras del fin de semana antepasado, hace una semana me comentó que había venta nocturna en Liverpool a 18 meses sin intereses.  Yo ya lo sabía, no quería caer, pero es que me mencionó algo que no podía dejar pasar: S. necesita ropa.  Es muy cierto: los pantalones le quedan casi todos de brincacharcos, los calcetines el talón le queda casi a mitad de la planta del pie y, por supuesto, hace falta ropa para el bebé.

Fuimos, pues.  Yo busqué y él llegó a pagar.  Quedé escandalizada de lo cara que está la ropa de los niños, de verdad que me espanté y eso me dificultó mucho escoger.  Le compramos a S. algunos pares de calcetines y 3 ó 4 pantalones, y para regalarle en su cumpleaños un vestido.  Al enano le compramos unas camisetitas, algunos calcetinitos, pantaloncitos (como cubrepañal), un gel para bañarlo de Mustela que es una maravilla, es el único shampoo que no le irritó los ojos a S., un par de chupones y ya.  Además me compré a mí un bote de crema de manteca de cacao porque la que tengo se me está acabando y un gel reafirmante para después del parto.  Se me cayó la quijada con el total: $3,057.  Algunas prendas no entraron en la promoción, así que a 18 meses son $2,700, más $140 de gourmet (yerba mate y algo para que comiera yo en ese momento).  O sea, si en agosto íbamos a pagar menos de $700, ya valió madres.

La semana pasada llegó el estado de cuenta de Travel Pass.  Esta dichosa tarjeta, A. la dejó en ceros y en su momento por X, Y o Z no la canceló.  Es importante mencionar que nunca la ha usado, le ha pagado mucho por comisiones mil, pero no ha firmado jamás con ella.  Bueno, el estupidín estado de cuenta llegó por $900 y pico: nuevas comisiones, anualidades y la mar en coche.  PERO, algo tiene de bueno: ví que esa tarjeta tiene una tasa anual de 24 %, mientras que en la clásica que estamos pagando la anualidad es de 43%.  Quiero ver si podemos traspasar la deuda a esa y la clásica cancelarla, pero depende sólo de él y de su ánimo porque es un baquetón para hacer estos trámites.

Otra cosa que quiero dejar asentado es que hoy en la mañana me dio una carta que le llegó de Banamex donde le ofrecen un crédito de hasta $37,500, obvio pagando intereses.  NECESITAMOS URGENTEMENTE DINERO para los gastos del hospital, pero esa opción de Banamex está hecha para desquiciados.  La propuesta es pagar por cada $1,000 prestados $99.47 MENSUALES, en el plazo de 12 meses.  Si nosotros pedimos $37,000, tendríamos que pagar al mes 37 veces $99.47, lo que da $3680.39 AL MES DURANTE UN AÑO, lo cual nos lleva a terminar pagando un total de $44,164.68.  Como si tuviéramos pocas deudas, no?  Creo que A. no se ha dado cuenta de que lo que se paga con tarjeta se tiene que pagar después en efectivo y más caro.  Yo ayer estuve haciendo cuentas de lo que pago mensualmente de renta, tarjetas, colegiatura, teléfono y gas.  No consideré la comida ni las cosas básicas para casa y resulta que la suma de esto me da $150 menos de lo que gano al mes.  Si no recibiera el bono trimestral que me da mi jefe no sé qué haría.

No sé qué hacer de aquí a que nazca el bebé: si tratar de ahorrar o tratar de bajar las deudas de las tarjetas lo más posible.  Realmente no sé qué hacer, no veo una salida.  Ya hace 5 semanas que fui a la última consulta con el ginecólogo y ya me toca, pero no tengo cómo pagarla.  Ya se me vencieron los recibos de la luz y del gas.  Quiero llorar, es en serio.  Lo que sí tengo muy claro es que yo solita no puedo, si no le hago entender cómo están las cifras difícilmente va a tratar de cambiar algo.

TIRAR TODO A LA MIERDA QUIERO

In cero varo, desahogo, tarjetas on 8 junio 2009 at 20:09

Hoy no estoy de especial buen humor, todo lo contrario, estoy que me lleva la rechingada.  Tengo ganas de patearme el culo hasta cansarme, lástima que no me alcanzo. 

Viernes: llamo a mi hermana para pedirle prestada una falda equis para ponerme en los XV años.  Pensaba llevarla con una blusa horripilante que tengo por ahí guardada, pero para la fiesta podía servir.  Hablé con A. para ver si podíamos ir por ella en la noche.  En la tarde, A. pasa por S. y por mi: fuimos a Suburbia a comparme un pantalón porque ya no tolera que ande con las mismas garras todos los días.  Mientras yo me probaba la ropa, él fue a crédito para saber qué había pasado con la tarjeta que tuvimos hace tiempo.  Le dijeron que había sido cancelada, hizo otra solicitud y le daban respuesta en 40 minutos.  Lo digo con honestidad y con vergüenza: al pensar en tener de nuevo la tarjeta me brillaron los ojitos, me encanta comprar ropa, así que me hice muchas ilusiones.  El pantalón que me quedó lo pagó él en efectivo (muchas gracias) y quedamos en que al día siguiente volvíamos para ver si teníamos otra vez el crédito o no (yo ya planeaba todo lo que me (nos) iba a comprar, soy repugnante).  Fuimos por la falda, la cual no me entró.  Mañana veo qué hago. 

Sábado: después de un compromiso que tuvimos en la mañana (en el cual estrené el vestido que me convenció de comprar en Liverpool), llamamos a Suburbia.  ¡Gracias, Dios mío!  El crédito no se aprobó PERO se mandó a una segunda revisión para que el banco investigue (por favor, Dios mío, que ahí quede la cosa, que no llegue a nuestras manos el plástico maldito).  ¿Qué hacemos?  Vamos a Liverpool.  Busqué y busqué y encontré un vestido que me gustó y me quedó.  Lo malo es que costó como $900, lo bueno es que no es de embarazada, así que lo podré seguir usando, y por supuesto en el aniversario en julio lo usaré otra vez.  Lo malo es que fue pagado con la tarjeta de Liverpool a 13 meses sin intereses.  OK, me solucionó el problema, pero la cuenta no baja, sigue subiendo.  Aparte, decidió comprarle a S. Madagascar 1 y 2, mismas que la criatura ni se ha dignado a pelar.  Resultado de la visita a la tiendita: $93.61 más al mes que tenemos que pagar.  $46.8 cada uno.  Es poco, pero me atormenta.

Este fin de semana fue caótico para mi monedero: gastos en el super, le presté $100 a mi mamá para que compara algo de comer para ella y para M. (más bien le regalé), el resto del dinero se me fue en gastitos pendejitos por acá y por allá, todos o casi todos de comida.  Me odio profundamente.  Además fuimos a Walmart.  $150 míos en efectivo, $350 de A. en efectivo, $485 a la tarjeta.  Estoy verdaderamente estúpida, no sé cómo me puedo bloquear de esa manera.  Y para acabarla de amolar, hoy no me traje comida, así que gasté comiendo mierda $47.

P.D. Se supone que los recibos de luz ya llegaron, pero no tenemos el nuestro.  Me castañetean los dientes de miedo.

MAYO CASI A LA MITAD

In análisis, gastos on 12 mayo 2009 at 18:09

A no ha tenido chamba los últimos días, hemos estado apretadones de lana y no le han pagado un trabajo que hizo hace unas semanas y es una cantidad considerable.  Eso lo tengo que tener en mente: hace un mes, cuando compramos mi cel. me dijo con toda confianza ‘yo te lo pago’.  Ahora me pregunto ¿de dónde lo va a pagar si casi no tiene ni para la renta?  No puedo olvidarme de esto.  Ese día que estábamos en Liverpool yo quería decirle que no se confiara, que no sabíamos cómo íbamos a estar en unos meses, pero me callé.  NO PUEDO VOLVERLO A HACER, FUE UN ERROR GRAVE.

Ayer llegó el recibo del gas.  Confieso que tenía MUCHO miedo esta vez, porque aunque no he vuelto a las andadas con las pizzas, la verdad es que no he estado lavando los platos tan seguido y lo ha estado haciendo mi mamá (con agua caliente, ocvio) y se me ha estado olvidadando bajarle la temperatura al calentador.  Prueba ultrasuperada.  Llegó sólo $2 más caro que el mes pasado.  Igual anoche y hoy en la mañana lavé YO todo lo que había en la pileta.  Además ya he cachado a mi mamá lavando los trastes con el agua abierta.  Me hierve la sangre, lo juro.  No sé qué hacer al respecto; tal vez cerrar un poco la llave de paso ???

Ayer fuimos al ginecólogo.  El bebé va bien, está creciendo de acuerdo a lo esperado y escuchamos su corazón.  También vio el doc mis análisis y estoy bien, hay unas cosillas en la biometría hemática un poquito fuera de rango, pero según él es por el embarazo mismo; se regulará más adelante.  Por ahí me quedo tranquila, creo que comenté antes que tenía miedo de que me saliera alguna enfermedad.

¿Qué más?  Este mes tengo que pagar en Walmart el cargo que le echamos en el super porque no teníamos dinero con nosotros, además del cargo sin intereses mensual.  Son cerca del $1,000.  Obvio no los tengo.  Veré cómo va A para pedirle una parte.  Mierda Banamex me hizo el enorme favor de bajarme como $30 el mínimo.  Odio a Banamex, pero me odio más a mí por dejar que esta deuda creciera a lo pendejo.

Dentro de todo estoy contenta: por cuestiones que no viene al caso mencionar, Liverpool estuvo 3 días 3 con la super promoción a 18 meses sin intereses.  Resistimos, mejor dicho, resistí, porque A me lo dijo con cierto brillo en los ojos y le dije ‘hay que aguantarnos’ y él me contestó ‘ah, no sí, por supuesto’, pero lo conozco y sé que ya se imaginaba con la tarjetita en mano comprando unas cuantas cositas.  No, no, no, prueba superada.  Ahora tendremos que ver qué pasa con la venta nocturna de junio para el día del padre.  Supongo que tendremos que cerrar los ojitos y pensar en otra cosa.

El fin de semana, mi cuñado ARM le prestó $ para que arregle en parte el coche.  Pobre, se está casi cayendo; necesita varias cosas con cierta urgencia.  No me late que le haya pedido a su hermano, porque sé que no le va a pagar.  Nunca paga nada de lo que pide prestado; es terrible en ese aspecto, todo le vale madres.  El otro día se iba a bañar y se molestó porque el calentador estaba en tibio y el agua, hay que decirlo, sale fría, no tibia.  Le dije (creyendo firmemente que así era) que gracias a eso el recibo había bajado $150 respecto al mes anterior y su respuesta fue una mueca de burla.  Me enojé, la verdad, y le dije ‘Claro, como tú no lo pagas…’ y después el ofendido fue él, que una vez me dio dinero y que no diga que siempre soy yo la que paga.  Perdón, por una vez qué él pagó NO TENGO DERECHO A DECIR QUE SIEMPRE PAGO YO.  Cambiemos de tema.

Estaba checando el desgloce de mis gastos en lo que va del mes y casi todo se me ha ido en comida.  Hasta ahora el gasto fuerte fue la renta que pagamos ayer, pero me faltan las 3 tarjetas y tal vez la colegiatura.  De gastos chiquitos viene el pago del gas y del teléfono.  Cablevisión ni hablar, tengo un mes vencido y no tardan en cortarlo.  Tengo que planear muuuy bien la comida el resto del mes.

 

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