Hace como una semana que escribí la probable carta para mis hermanos. No se las he dado aun, pero no ha pasado un día sin que piense en ella y sienta un poco de vergüenza por habera escrito como lo hice. Tal vez fui demasiado quejosa, tal vez les parece que quiero dar lástima, no sé, no me he animado a mandárselas, como que no es políticamente correcto (vaya estupidez, con corrección no se come ni se pagan las cuentas). En cierta forma me siento mal de causarles esta incomodidad y creo que en el fondo lo que más vergüenza me da es no tener dinero. Honestamente siempre me sentí orgullosa de poder ayudar a mis padres con lo que necesitaran, porque el dinero no me importaba y lo que yo quería era que ellos estuvieran bien. Pero en algún lado del camino me perdí y éste era tan oscuro que agarré por un sendero que no debía. Estoy tratando de volver al principio, pero DEBO asumir que no puedo sola y sobre todo , yo tengo que convencerme de que ya estuvieron bien 2 años y pico de partirme el lomo para nada. Les tengo que pasar las cuentas a mis carnales, pero TENGO QUE DEJAR DE SENTIRME CULPABLE POR ELLO.
El viernes, S. estaba medio malita y A. quiso que la lleváramos con la pediatra. Gracias a Dios no tenía nada grave, sólo algo que comió le cayó mal. Aprovechamos para hablar del nacimiento del nuevo bebé y saber los honorarios de la Dra. ¿Cómo expreso la alegría y a la vez la pena que me dio que nos dijera que nos va a cobrar la mitad de lo que acostumbra? Es un buen paro el que nos hace, pero acá va otra vez: me dio vergüenza no insistirle en “no, por favor, te pagamos tus honorarios completos” Como si estar jodido fuera un pecado.
En unos días es el cumple de S. y este año, a falta de mosca, lo va a celebrar en la escuelita: habrá una piñata, algunos dulces y un pastelito. That’s all. Estoy contenta porque hice yo las invitaciones (y me quedaron bonitas, bonitas) y estoy haciendo las cajitas para los dulcecitos: todo con material que tenía en casa, algunos en espera de ser reciclados. En lo único que estamos gastando es en piñata, dulces, pastel y juguitos. Los dulces serán comprados a granel y los juguitos en cajitas. Lamento haber decidido a útimo momento celebrarla, porque de otra forma podríamos haber ido comprando las cosas de a poco, pero la lección que aprendo hoy es:
ORGANIZAR ME AYUDA A NO GASTAR DE MÁS
Esto que puede ser elemental para cualquiera, no lo es tanto para mi, o tal vez sí, pero por encimita. Como que es un concepto que no tengo integrado a mi mente. De hoy en adelante será casi una meta, organizar mi tiempo y mis necesidades con la mayor antelación posible. El sábado llamó mi papá para ver si podíamos vernos el domingo y le dije que sí. En la tarde, llegó A. diciéndome que nos esperaban a comer (casi cenar) en casa de sus tíos. Estuvimos ahí hasta la nochecita y el domingo en la mañana yo tenía cosas pendientes que hacer de la fiestita y no tenía ni madres en la despensa para desayunar ni cocinar. Lo más fácil fue ir a echarnos unos tacos al mercado y comprar cecina, longaniza y nopales para hacer unos deliciosos taquechis. No fue la comida más barata que pude haber preparado, pero por falta de tiempo y por la confirmación de que mi hermana y familia venía también a comer, fue lo más rápido de preparar. Vemos si me hubiera organizado con más tiempo:
- El permiso de la escuela lo habría tenido con, almenos una semana de anticipación.
- Las invitaciones habrían estado hechas y entregadas el viernes pasado.
- La lista de comidas la habría hecho a más tardar el viernes en la mañana. Las viandas compradas el viernes en la tarde (al menos frutas y verduras)
- Al llamarme mi papá no habría tenido problema en organizar un menú rápido para el domingo, aún cuando mi hermana me hubiera confirmado su asistencia el sábado en la noche (como lo hizo). El domingo en la mañana habría preparado algo para desayunar en casa y con calma habría preparado la comidina, pero sin la presión de que tenía que terminar las invitaciones de la fiestita de S. para hoy.
- Los dulces, como dije, se habrían comprado con anticipación y no estarían pendientes para hoy.
- Mi mayor trabajo pendiente sería terminar las cajitas de los dulces y guardar.
El gran problema es que pocas veces nos enseñan a organizarnos y a planificar. Lo tengo que tener muy presente, porque ya vienen las navidades, 5 meses se pasan rapidísimo y es una época en las que siempre quedo con agujeros financieros en todas partes. No estoy dispuesta a seguir echando tarjetazos para cumplir con regalitos y no quiero que mi aguinaldo se vaya en comidas ‘porque es una vez al año y quiero darles y darme el gusto’. Este año quiero tener regalos comprados o hechos y envueltos desde una semana antes y quiero sobre todo estar con todos mis sentidos puestos en que el bebé, si Dios quiere, empezará a ir a la guardería en febrero, será otra colegiatura.
DEBO ORGANIZARME, PLANEAR, PAGAR TARJETAS EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE Y NO GASTAR EN COSAS QUE NO SON INDISPENSABLES.